MELSHEIMER y la pendiente Mullay-Hofberg en Reil, Mosel

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Reil/ Mittel Mosel/ Mosel / Alemania

“Trabajamos con gran confianza en los procesos naturales. Nos fascina la idea de que nosotros, como enólogos, tengamos en nuestras manos directa y activamente un tornillo para la conservación del medio ambiente y la naturaleza”

La bodega Melsheimer está en el pueblo de Reil y es una de las bodegas de más calidad de la zona del Mittel Mosel. Thorsten Melsheimer y su esposa Stefanie representan la  quinta generación de una familia de viñateros, una familia que lleva más de 200 años cultivando 12 hectáreas de viñedos en laderas con extrema pendiente alrededor del pueblo. La mayoría se encuentran en “Mullay-Hofberg”, un espectacular viñedo situado en el paralelo 50. El cultivo lo hacen con una mirada enfocada en la preservación de la naturaleza y esas pendientes hechas de terrazas y rocas que ellos consideran un bien cultural de la región “…alle Weine auf dem Weingut Melsheimer in Reil werden traditionell erzeugt, ohne jeglichen Schnickschnack!”.

Viticultura biodinámica, certificado Demeter y ECOVIN, DE-ÖKO-039

Tres cuartas partes de los viñedos que cultivan en Reil están sobre pendientes de pizarra muy pronunciadas, lo que obliga a un trabajo manual artesanal, sin posibilidad de introducir maquinaria, y, evidentemente mucho amor y respeto por ese especial ecosistema del río y sus laderas. Hoy en día todos los trabajos se hacen de forma Biodinámica. Cuando Thorsten se incorporó a la bodega en 1995 comenzaron a aplicar concienzudamente los principios de la vinificación orgánica y desde  1997 la bodega también es miembro de Ecovin (Asociación Alemana de Enología Ecológica). Poco a poco fueron introduciendo métodos en Biodinámica  y desde el  2013 tienen la certificación Demeter.

“… para nosotros es muy reconfortante ver que las aves de rapiña se deslizan sobre nuestros viñedos una vez más, que miles de insectos y otras criaturas pequeñas se arrastran, corren, madriguean, que siete especies de mariposas en peligro de extinción se sienten como en casa en la zona y que una población increíblemente grande de la polilla de halcón con rayas plateadas disfruta de este nuevo hábitat… El paso más reciente que hemos dado en este camino es mantener las cabras en un valle. Estos animales extraordinarios y adorables son una valiosa adición a nuestra biodiversidad local y un método natural para evitar la invasión de matorrales en nuestro viñedo, son una medida preventiva suave y ambientalmente adecuada que protege nuestras viñas … Esta incorporación a nuestra bodega es algo que hemos soñado durante mucho tiempo, ya que sentimos que los animales animan el «microcosmos» de nuestra familia”

Desde hace 5 años dejan 3,5 hectáreas en las inmediaciones de los viñedos en “barbecho” (como terreno que no se siembra durante un par de años para que la tierra descanse o se regenere) con un pequeño rebaño de cabras que contribuyen a su proyecto de biodiversidad. En invierno las cabras entran en sus viñedos y limpian los muros de piedra seca, mantienen pequeños los arbustos en los márgenes de los viñedos y en las puntas de las rocas y, por supuesto, contribuyen al abonado del suelo. Con la llegada de la primavera devuelven el rebaño a los pastos en el campo. Todo ese trabajo con la Naturaleza con un enfoque holístico genera una armonía natural y la preservación de la diversidad de la fauna y la flora autóctonas que les ofrece cada año una uva de gran calidad con las que hacen auténticos vinos llenos de origen y que expresan la individualidad de cada parcela.

Riesling del viñedo Mullay-Hofberg

Trabajan exhaustivamente la variedad Riesling buscando todos los matices que puede aportar. Thorsten dice que a priori su trabajo debería ser aburrido ya que cultivan una única variedad, en un único lugar y con un tipo de suelo concreto, pero cree que es precisamente en este factor donde está su trabajo, en apreciar cómo esta variedad reacciona a los más mínimos cambios de microclimas y composición de suelos, dice que “nuestro sitio Mullay-Hofberg es un ejemplo fascinante de cómo una pendiente puede producir una gama de diferentes vinos en un área relativamente pequeña de un kilómetro. Aunque todos están hechos de la misma variedad de uva, cada uno de ellos es un gran individuo con su propio carácter único”. Es precisamente esta “microdiversidad” tan sutil y casi inapreciable en los vinos, quizá la característica común más importante en todas las grandes zonas productoras de vino de calidad. Como explica Michael Wöhr de la distribuidora Vins Alemanys “no existe un prototipo de Riesling. Es un universo propio de aromas y matices, dependiendo del microclima, del terreno y del esfuerzo humano. No hay ninguna otra variedad que puede expresar su procedencia de una forma tan auténtica, hasta el punto de que el carácter diferente de cada pequeña parcela se manifiesta en su vino. De ahí el increíble abanico de posibilidades de maridaje que pueden ofrecer los distintos riesling, en función de sus pagos de origen y del proceso de vinificación”

En la bodega vinificadan sus vinos de forma artesanal en grandes toneles tradicionales en la región llamados Stückfass, viejos toneles de entre 10 y 12 hl y una media de 100 años. Allí los vinos fermentan de forma natural lentamente con sus levaduras indígenas, sin control de temperatura y sin la adición de ningún producto enológico ni chaptalización. La mayoría de sus vinos hacen de forma natural la fermentación maloláctica, lo que les da un estilo menos tenso que los habituales Riesling alemanes de esta zona de Mosel. Sus vinos son vitales, de cuerpo medio y de marcada acidez, con una sutil presencia de fruta delicada y refrescante, con notas cítricas, a melocotón de agua, miel, hierba fresca y flores blancas, con aromas empireumáticos y un marcado carácter mineral con notas a pedernal.

Sus vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda y bar de vinos de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

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