CLUB 70 SUPER CYCLO FEBRERO 2020


Complemen’Terre Le Breil 2017

La Haye Fouassière / Nantes / Pays de Loire/ Francia

« Nous aimons notre produit et ne souhaitons pas prendre les risques qui nous mettraient en péril. Le plus sain c’est l’équilibre de chacun, du bonheur des vendangeurs au sourire des enfants , à la motivation qui progresse jusqu’à votre plaisir de boire un vin bon et qui fait du bien avant même d’avoir été consommé ».

Manuel Landron y Marion Pescheux son una pareja de jóvenes vignerons en La Haye Fouassière, en el llamado vignoble Nantais EN la costa del Valle de la Loire. Tras unos años trabajando en viñedos de Chile junto a Louis Antoine-Luyt y EN Nueva Zelanda, y otros tantos en viñedos de la vecina zona Montlouis,  iniciaron su proyecto vitivinícola en su región natal de Nates en el año 2013. Manuel es hijo del vigneron Jo Landron, quien les ayudó a iniciar su propio proyecto al que llamaron Complémen’Terre

Las 4 parcelas que cultivan suman un total de 8,5 ha y están a una altitud de alrededor de 50 metros. La Haye Fouassière se  sitúa en la parte sur del Massif Armoricain, gran macizo que conforma toda esta parte noroeste de Francia de las regiones de Bretagne, Normandie, Nouvelle-Aquitaine y el Pays de la Loire. En esta parte Sur, desde Nantes hasta las regiones de Anjou y Vendée, una zona dibujada por los ríos Maine y Sèvre que generan infinitos valles y laderas, los suelos están compuestos por roca madre de granito que conforma la base de los viñedos. En la superficie se encuentran multitud de otros tipos de suelos, principalmente de origen metamórfico o volcánico generados entre el Precámbrico y el final de la Era Primaria, suelos como el gneiss, orthogneiss, anphibolite, gabbro, serpentinite, grès y micaschistes, y algo de suelo sedimentario compuesto por areniscas y limo. Los viñedos de Complémen’Terre están compuestos principalmente de orthogneiss, anphibolite y una parte también de arenisca (arcilla de grava). Cultivan 2 variedades, la principal es la tradicional de la región llamada Melon de Bourgogne o Muscadet (8 ha) y tienen también algo más de media hectárea de Folle Blanche.

Su cultivo está basado en una respetuosa agricultura con métodos siguiendo parte de Biodinámica. Obtuvieron el certificado de Nature et Progrès en el 2018. Todo el trabajo se hace a mano, tanto en el viñedo como en la bodega, trabajando sin productos fitosanitarios ni aditivos, respetando la integridad del carácter de la fruta y de cada parcela, por eso elaboran muchas cuvées diferentes pese a la pequeña producción que hacen, “nous aimons la diversité des terroirs et des modes de vinification, la cave est ainsi notre « terrain de jeux », c’est pour cela que nous produisons 9 cuvées”.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En la bodega las fermentaciones son naturales a partir de un pie de cuba que generan una semana antes de la vendimia y todos los procesos que se hacen sigue el calendario lunar. Aunque hacen continuas experimentaciones, los vinos generalmente no se maceran con las pieles. Sí que hacen la transformación maloláctica y se mantienen madurando bastante tiempo junto a las lías. Para los procesos de vinificación y crianza utilizan depósitos de cemento y la madera neutra y usada de barricas, demi-muits y foudres. Sólo se añade, si es necesario, una pequeña de cantidad de sulfuroso (máximo 40 mg / l en total) al final del proceso antes de embotellar los vinos, que se hace sin clarificación.

Este vino llamado Le Breil del 2017 que te envía Super Cyclo está elaborado con 100 % uva Melon de Bourgogne procedente de una parcela de 0,5 ha con el mismo nombre y con suelos de orthogneiss y cuarzo. La vinificación fue muy sencilla; la uva se prensó directamente muy suavemente y el mosto pasó a fermentar en una tina de acero inoxidable donde también hizo la transformación maloláctica y maduró junto a las lías durante 17 meses. El embotellado se hizo manualmente sin filtración ni clarificación y una pequeña dosis de sulfuroso (20 mg / l de sulfitos totales). Es un vino blanco de perfil atlántico, con apenas 12,5 % alc / vol. Inicialmente se muestra fresco y apretado, salino y mineral, pero enseguida coge amplitud en la boca y se vuelve untuoso y expresivo, siempre avivado por una matriz de acidez y mineralidad que lo hace alargado, persistente y energético. Tómalo fresco pero no demasiado frío, sobre 10-12 ºC grados estará bien, y en copas grandes de tipo vertical. Estará perfecto con platos de marisco y pescado ya que es un vino eminentemente de mar, con ostras es un clásico maridaje territorial de la zona, pero también acompañará muy bien  platos de carnes blancas, de verduras, patés o quesos de pasta blanda y corteza enmohecida.

Agrícola Macatho Allípallá 2017 

San Nicolás / Región de Ñuble / Secano Interior / Chile

Agrícola Macatho es un pequeño proyecto puesto en marcha por la pareja de viticultores formada por la chilena Macarena del Río y el francés Thomas Parayre. Es un proyecto esperanzador basado en generar pequeñas producciones parcelarias de vinos naturales a partir de la recuperación y cuidado manual de viejos viñedos situados en el Sur profundo chileno de los Valles de Itata y del Maule.

Macarena y Thomas, como otros muchos pequeños viñateros chilenos independientes, producen vinos campesinos simples y puros, los vinos «de toda la vida» de la gente que vive en el campo, vinos que allí llaman pipeños, una tipología que está reviviendo en Chile mientras genera una nueva visión de lo que es un vino de calidad lejos de las guías, los premios, el supuesto progreso y de la evolución de la industria enológica. Son vinos elaborados con viejísimas cepas sin injertar de variedades muy antiguas sin mutar que llevaron hace siglos los colonos europeos, principalmente desde España. Son variedades como País, conocida también como Uva Corriente, Moscatel, Granacha, Cariñena o Cinsault. Son vinos de factura simple, cuidando la calidad del fruto en el viñedo, despalillando los racimos en zarandas y fermentando los mostos en lagares de cemento sin control de temperatura y sin añadido alguno. Las crianzas se hacen en viejas barricas de madera hechas con madera de un árbol nativo llamado raulí, pero por poco tiempo, ya que no pretenden ser vinos finos por su crianza y generalmente se vende cuando son jóvenes y están exultantes de fruta viva, con uno o dos años de vida. Vinos campesinos a rebosar de autenticidad que está generando, dentro del pequeño mundo del vino artesanal, una especie de orgullo y de esperanza sobre el patrimonio que se conserva en el Sur de ese país, no sólo a nivel de cepas de vitis vinifera antiguas que ya casi no existen en otros lugares del mundo, sino que también en formas de hacer el vino que no han cambiado desde hace siglos.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este mes Super Cyclo te envía unos de sus vinos al que llaman ALLÍPALLÁ. La añada 2017 está elaborado con las variedades País en un 60 %, Garnacha tinta en un 25% y Mourvedre en un 15%, uvas procedentes de viejos viñedos del Valle del Maule. En la bodega todo el trabajo que han hecho para vinificar este vino es manual y tradicional, fermentando el mosto de forma natural con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en lagares de cemento y madurándolo en viejas pipas de madera de raulí. Por la simplicidad en su elaboración se puede decir que este AllíPallá es solo jugo de uva fermentado. De apenas 12,5 % alcohol y sin sulfitos añadidos (2 mg/l) es un tinto de perfil fresco y vigoroso y muy aromático con bonitas fragancias a fruta roja ácida silvestre, a vegetales y flores, con notas a pimienta blanca, tierra y ahumados. Bébelo algo fresco sobre los 14-16ºC y en copas que permitan que se vayan abriendo. Por su sutileza aromática y su fluidez, parecerá un vino frágil, pero nada más lejos de la realidad, de hecho, puedes estirar la botella durante varias semanas e irás viendo su evolución manteniéndose siempre vivo, definido, abierto y perfumado. 

Mesina Giovanni Battista Rozzo 2018

Pianello / Umbria / Italia

“I Vini di Giovanni” es Giovanni Battista Mesina, más conocido localmente como «el pastor que hace vino». Sus vinos durante tiempo fueron destinados para el consumo en su pueblo pero, por suerte, con la ayuda del consultor y enólogo Danilo Marcucci, embotelló y empezó a comercializar una pequeña cantidad de su escasa cosecha del 2017.
La familia Mesina es originaria de Cerdeña, pero se mudaron al centro de Umbría cuando Giovanni era un niño en busca de pastos donde poder criar ovejas y hacer queso. Se instalaron en Pianello, un precioso lugar lleno de colinas al norte de Perugia. Allí el negocio familiar desde siempre ha sido la cría de ovejas, unas 1.000 tienen actualmente, y el trabajo diario en la pequeña granja que tienen con diversos cultivos como olivos, árboles frutales y unas tres hectáreas de viñedo. En este viñedo crecen una mezcla de las típicas variedades tintas de la región como Vernaccia Rossa, Sangiovese, Montepulciano y Cilliegolo, y también tienen plantada la variedad blanca originaria de Cerdeña llamada Vermentino. Giovanni siempre ha elaborado una pequeña cantidad de botellas de vinos de una manera intuitiva, autodidacta, sencilla y natural, vinos sencillos con la mínima intervención, sin productos químicos ni ningún tipo de aditivo, vinos llenos de autenticidad y territorio, «da uve vinificate naturalmente».

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Hace tres vinos, unas 2.000 botellas de cada vino; un vino blanco vibrante y muy refrescante llamado “Il Vermentuzzo” que está elaborado con la uva sarda Vermentino; una locura de vino clarete que se llama “Il Chiaretto” un rosado mezcla de un 90% Vernaccia Rossa y un 10% de Ciliegiolo, y el vino que te envía este mes Super Cyclo, su «Il Rozzo”. Es su vino tinto elaborado con un 90% Sangiovese y un 10% Montepulciano, un vino de carácter rústico pero fluido, jugoso y maduro con una buena estructura y profundidad,  muy fácil de beber, un vino ágil perfecto para tomarlo algo fresco sobre los 14-16ºC y en copas grandes para que vaya expresando todo el carácter del campo de Umbria. Por su frescor y fluidez podrás beberlo como aperitivo con embutidos italianos como prociutto o mortadella, y estará tremendo con  patés, platos de pasta con verduras o de carne de cerdo como una baggiana de Perugia, un bocadillo de Porchetta o alguna carne asada con trufa negra de la región. 

CLUB 50 LADY PRUÏNA FEBRERO 2020

Castell d’Encús CUPS 2018

Talarn / Pallars Jussà / Costers del Segre / Lleida / Catalunya

EL CELLER DELS PIRINEUS
« Vinyes a més de 1.000 m, trulls de pedra del segle XII on fermenta el vi, la tecnologia més avançada i sobretot una voluntat de recerca, experimentació i preservació del medi ambient ».

Raül Bobet explica que puso en marcha su proyecto de elaboración de vinos con una clara vocación experimental  juntando tradición, conocimiento e innovación. La finca de Castell d’Encús está situada en el Pallars Jussà, en los Pirineos, dentro de la Denominación de Origen Costers del Segre, en un territorio de montaña donde las 25 ha de viñedos que plantó Raül conviven entre 70 ha de bosques. El clima fresco de la zona permitió que se plantaran de forma experimental variedades como Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Pinot Noir, Syrah, Petit Verdot, Sauvignon Blanc, Riesling, Semillon y Albariño, variedades que no se desarrollan bien en climas más cálidos, pero que en esta finca disponen de unas condiciones idóneas para su desarrollo, una ubicación privilegiada por su altitud entre los 850-1250 m que le aporta al viñedo, a parte de un clima fresco de tipo continental, una gran captación solar que permite una maduración óptima del fruto.

“El projecte de Castell d’Encus es gesta durant vàries dècades d’aprenentatge i meditació. No és més que la persecució d’un somni a través d’un llarg camí -sens fi- que representa un repte i alhora una obsessió per fer vins elegants i frescos a través de la recerca i experimentació i que descriguin el nostre paisatge, clima, costums… El nostre emplaçament al Pirineu lleidatà exemplifica molt bé la nostra proposta”.  
 
Los viñedos se cultivan de forma ecológica sin utilizar pesticidas, herbicidas, fungicidas ni ningún tipo de tratamiento nocivo para el suelo y la biodiversidad del viñedo y su entorno. Las cepas están plantadas con un sistema de conducción en espaldera y en una alta densidad, trabajando el viñedo para conseguir unos rendimientos bajos. Los suelos son predominantemente  de composición franco-calcárea, de bajo contenido en materia orgánica y muy ácidos, con un bajo PH. Este factor,  junto a la climatología continental de un lugar con tanta altura que aporta una aireación regular y un gran contraste térmico entre la noche y el día, actúan como agentes protectores de la planta y hacen que puedan obtener uva sana de forma natural. Una calidad de uva que genera vinos muy expresivos aromáticamente, finos y elegantes,  complejos y con un gran potencial de guarda. Sin duda, estas condiciones privilegiadas para el cultivo ya las debían intuir  los monjes en el siglo XII cuando se instalaron en ese reducto de Talarn.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este vino que te envía Lady Pruïna este mes es una muestra de la voluntad de experimentación incansable de Raül. En ese entorno privilegiado en el que está ubicada la finca, existen unos pocos lagares de piedra de origen medieval en medio del bosque que construyeron los monjes Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén en el s.XII para poder elaborar sus vinos. Raül los recuperó y ya hace tiempo que experimenta la vinificación en estos lagares y para Monvinic Store nos ha regalado la oportunidad de tener un vino blanco elaborado de la manera más similar a la que debían utilizar aquellos monjes; parte de la vendimia seleccionada de la añada 2018 de uva Sauvignon Blanc con una lata acidez  se despalilló y se llevaron las uvas en pequeñas cajas de 10 kg hasta el lagar en el bosque donde se introdujo entera, sin raspón, para que realizara una fermentación espontánea con las levaduras indígenas de la uva y del lugar, a la intemperie, una fermentación que se dio en contacto con las pieles durante 23 días, con la sola protección de un plástico para evitar la lluvia. Una vez el mosto fermentó completamente, el vino estuvo unos meses en dos barricas usadas de roble francés en contacto con las lías, hasta su embotellado, que se ha hecho sin clarificar. No lleva ningún tipo de sulfito añadido en ningún proceso de la vinificación.

Es un vino blanco de elaboración simple, un vino auténtico y representativo de este territorio y su histórica viticultura. Un vino fresco y vigoroso, con una acidez muy marcada que lo hace definido y extendido, de cuerpo medio y una estructura tánica correspondiente a una maceración con pieles, lo que le confiere mucha longitud en boca. Se ofrece en aromas a fruta de hueso y amarilla como albaricoque y membrillo, a hierbas aromáticas de bosque, especias, humos y pedernal… en la botella irá desarrollándose en complejidad y densidad en boca. Bébelo fresco pero no demasiado frío, sobre los 10-12ºC estará muy bien, y en copas grandes sirviendo poco para que vaya expresándose. Es un vino que una vez abierta la botella aguantará mucho tiempo ya que por su salud la oxidación no deteriora sus características si no que, por el contrario, respira y va aumentando su complejidad y vitalidad. Puedes tomarlo con un sinfín de propuestas de maridaje como un rico aperitivo con conservas y salazones, con platos de pescado y marisco, de verduras, de setas, de carne de ave, con quesos… estará genial con algún plato tradicional de la cocina pallaresa como un Arròs amb bolets Carreretes. 

Christophe  Lindenlaub «A Griffes Acerees» Riesling Nature 2016

Dorlisheim / Alsacia / Francia

La familia Lindenlaub ha estado cultivando vides en Alsacia desde finales del s.XVIII. Christophe es hoy en día el sucesor de esta saga de pequeños vignerons y cultiva con la misma pasión, tradición y respeto por este patrimonio natural familiar que tenían sus antecesores. Trabaja una agricultura orgánica desde el año 2009 en 10 hectáreas que se extienden en pequeñas parcelas sobre las laderas llamadas Husaren, Stierkopf y Rangenberg situadas los pueblos de Dorlisheim y Mutzig, en Molsheim, en el departamento del Bajo Rin alsaciano, parcelas con suelos variados de caliza, arcilla y arena.  El reto de este pequeño viticultor es crear vinos naturales de alta calidad con un cultivo y una vinificación en total respeto por la naturaleza y el medio ambiente, sin artificios y sin utilizar productos químicos. Desde el año 2009 trabaja todo de manera orgánica y con esta línea de labor artesanal obtuvo la certificación AB en 2012. 

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En la bodega vinifica con una intervención lo menos invasiva posible, buscando la personalidad natural de la fruta, la expresión del lugar. Por eso sus vinos están llenos de energía, son expresivos, fragantes y con mucho extracto de fruta . Este Rieslig que te envía Lady Pruïna este febrero fermentó de manera espontánea y muy lentamente en una pequeña tina de acero inoxidable, sin control de temperatura y, tras una corta estabilización natural, se embotelló sin filtrar, sin clarificar y sin adición de sulfitos (8 mg/l). Es una bomba de materia, con mucha presencia en boca, amplio y gustoso, envolvente y persistente, pero con una marcada acidez que da aporta mucha vida y frescor. Aromáticamente es intenso, predominando una fragancia cítrica refrescante a cítricos como el  pomelo y la mandarina, con notas a flores silvestres y especias.

Bébelo fresco sobre los 8-10º, en copas grandes de forma vertical, si puedes decantalo porque tiene diversas familias de aromas que irán apareciendo con la oxigenación. La posibilidad de maridaje con alimentos es muy amplia ya que, además de aportar mucha frescura, tiene una densidad y potencial aromático suficiente para poder combinar con platos muy sabrosos e intensos. Irá bien acompañado por ejemplo de pescados ahumados, carnes muy grasas como el pato, con foie y rillette, con platos de pescado como arroces sabrosos, calderetas y fideua, con todo tipo de marisco, con comida asiática y muy condimentada y, por supuesto,  tiene muy buena combinación con la mayoría de quesos evolucionados y complejos de cuajada enzimática de pasta blanda y de corte. Lo mejor es beberlo con un buen Baeckeoffe, un típico estofado alsaciano hecho con carne de cerdo y patatas macerados y cocidos durante horas con vino blanco.

Calabretta Cala Cala Rosso NV

Randazzo / Etna / Catania / Sicilia / Italia

Calabretta forma parte de esas pequeñas bodegas significativas en el redescubrimiento que se da desde hace unos años de la región siciliana del Etna como territorio significativo en la producción de vinos artesanales de gran calidad. Una resurrección que se da tras años de olvido, un olvido que, por otro lado, ha permitido que se hayan mantenido un importante patrimonio de tradicionales y formas locales de cultivar y elaborar vino. Hoy en día Massimiliano representa la cuarta generación de viñateros de la familia Calabretta en esta región al norte de Catania.

“Il Magma nell’anima”

La región del Etna es un lugar influenciado por el gran volcán activo de más de 3.000 m de altitud. Aún así, muestra una gran heterogeneidad en cuanto a terruños y parcelas ya que cuenta con gran variedad de tipos de suelos, de exposiciones, de microclimas y de alturas. Los suelos volcánicos predominan en toda la zona pero hay una gran variabilidad de texturas según la composición de la lava que forman lo que ellos llaman el  suelo «ripiddu».

“Questa diversità “tettonica” ha originato suoli con eterogenee caratteristiche fisico/chimiche che, unitamente a differenti quote altimetriche (da 600 a 1000 m) ed esposizioni al sole, ha dato vita a “contrade viticole” con caratteristiche pedo-climatiche non uniformi e che generano vini dalle marcate particolarità organolettiche”

Desde la década de 1990, Massimo y Massimiliano, padre e hijo, han cultivado sus propios viñedos, algunos de gran calidad como Passopisciaro, Calderara y Solicchiata, parcelas con viejas cepas de las antiguas cepas sicilianas Nerello Mascalese y Nerello Cappuccino conducidas con la tradicional poda en vaso llamada “alberello”. Están ubicadas en terrazas de muros de piedra seca muy antiguos que ellos recuperan manualmente año tras año. El  trabajo en el campo que hacen, sigue las formas tradicionales de la viticultura centenaria del Etna, de forma orgánica, haciendo todas las labores a mano con la azada, sin productos químicos. Este tipo de cultivo orgánico, junto a la altitud de los viñedos, que está entre 600 y 1000 m, y el viento constante, facilita la salud del las cepas, por eso en el campo solo han de hacer unos pocos tratamientos de superficie con azufre y sulfato de cobre. También promueven la cubierta vegetal para ayudar a generar un buen equilibrio en la biodiversidad y cuando es necesario aran para airear el suelo.

La vendimia se da tardíamente a mediados de octubre, un momento en el que el fruto, que ha madurado muy lentamente, está en su madurez perfecta. Esta vendimia tan tardí en un clima del mediterráneo y Sur lo consiguen por diversos factores: el más significativo es la influencia de la “terra nera” volcánica, un tipo de suelo que permite que sólo se caliente la superficie pero no sucede así con el interior de la tierra, que se mantiene fresca y húmeda. También hay que sumar otras condiciones de la región como la gran oscilación de térmica entre el día y la noche, las precipitaciones habituales y la influencia de un viento regular que enfría las plantas. Con todas estas condiciones, los buenos viñateros del Etna consiguen, en un clima tan caluroso y con una alta radiación solar, hacer vinos de perfil fresco que parecen de un clima de otra latitud más norte. 

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este mes de febrero Lady Pruïna te envía su vino tinto Cala Cala Rosso. Está vinificado en el pueblo de Randazzo  donde tienen su bodega subterránea con varios niveles excavados en la roca de lava, una ubicación que permite condiciones ideales y totalmente naturales de temperatura y humedad. Allí almacenan barricas y grandes botti de madera muy vieja de roble eslavo que les permiten hacer largas crianzas, algunas de más de 10 años, como se hacían en el pasado, consiguiendo una precipitación natural de las lías y los tartratos y afinando los vinos.

Cala Cala significa «Gulp, Gulp», que es probablemente la mejor manera de describir este vino ya que es uno de sus vinos más frescos y fluidos que elaboran. Está hecho con uva de las variedades Nerello Mascalese en un 95% y Nerello Cappuccio el 5% procedente de las varias parcelas alrededor del volcán que posee Calabretta, a unos 750 m de altitud y con exposiciones variadas. Parte de la composición de este vino son vinos de guarda hechos a partir de viñedos viejos, vinos desde el año 2005 envejecidos en los grandes botti, y la otra parte son vinos más jóvenes, de dos o tres añadas, hechos a partir de las cepas más jóvenes, vinos que han permanecido un corto tiempo en tinas de acero inoxidable. Es un vino mezcla de añadas y de estilos que es una representación sencilla y auténtica de todo el territorio y la manera de hacer de ellos. Con apenas 13.5% vol de alcohol, se muestra profundo y superficial a la vez, austero y delicado, suave y algo tánico a la vez… una locura de aromas a tierra, humo y pedernal que a ratos están por encima de los afrutados y florales, que se muestran más tímidos y complejos, un vino necesario para entender cómo son los vinos de este lugar de mar, calor y frescos suelos volcánicos. Tómalo fresco sobre los 14- 16ºC y en copas grandes de tipo vertical sirviendo poca cantidad. Es para morirse si lo disfrutas solo una tarde con sol de invierno, pero si quieres beberlo con comida, estará perfecto con platos igualmente sencillos pero sabrosos como un bocadillo de mortadela… ni qué decir tiene que el maridaje perfecto es una Caponata siciliana acompañando un Falsomagro.

¿Quieres saber qué vinos contiene el Club 70 de este mes?

CLUB 30 MR. ROOTS FEBRERO 2020

Vitivinicola Estacion Yumbel-Quinta de Unihue País 2017 

Fundo Quinta de Unihue / Yumbel Estación, Valle del Bío Bío / Sur de Chile

La pequeña bodega de Mauricio González Carreño y su familia se llama Quinta de Unihue y está en Yumbel Estación, en el Valle de Bío-Bío, en la zona conocida como Secano Interior, situada en el Sur de Chile.

“Nuestro viñedo y bodega llevan el nombre de la antigua estación de tren cercana. Cultivamos viejos viñedos. Nuestras prácticas de viticultura y enología son parte del patrimonio agrícola tradicional de los españoles coloniales”.

Mauricio es parte activa de ese resurgimiento que se está dando desde hace algunos años en la vitivinicultura chilena más auténtica y valiosa. Hace vinos con la misma filosofía que otros pequeños productores chilenos como Roberto Henríquez, Manuel Moraga y  Renán Cancino, siendo todos productores de vinos pipeños sencillos, vinos “campesinos” como ellos dicen, vinos llenos de personalidad, origen, historia y territorio. Juntos forman parte de la Asociación de Productores de Vinos Tradicionales Campesinos de Chile (PVCh), creada en el año 2014 y dirigida por Macarena Lladser, sumiller, fotógrafa y gran defensora del vino natural. 

Ha trabajado durante años en varios proyectos de diversa índole como Altos de las Hormigas en Argentina y ha sido socio y productor en el valioso proyecto artesanal de vinos chilenos llamado Tinto de Rulo. Recientemente se instaló en una zona del campo más al Sur, en el llamado Fundo Quinta de Unihue, en el secano costero, para poder producir vinos sencillos en una austera bodega de adobe tradicional y cultivar en suaves laderas entre bosques y matorral 4 hectáreas con viejas cepas supervivientes de uva País principalmente y algo de Malbec y Carignan injertados sobre viejas cepas de País. Parras de más de 200 años sobre suelos graníticos y volcánicos, cepas que forman parte de ese gran patrimonio de las vides más antiguas del mundo que se conserva en el Sur del país .  Estas viejas cepas autorreguladas las cultiva acompañando su lenta evolución manualmente con la azada, sin utilizar productos químicos, sólo azufre, y sin riego.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En su pequeña bodega vinifica de manera tradicional con mínimas intervenciones, sin productos químicos ni manipulaciones artificiales, como siempre se ha elaborado en esta zona rural de Chile aislada de la evolución de la industria enológica, vinos “naturales” que en Chile dicen que son “a poto pelao”, sin nada, solo jugo de uva fermentado. Mauricio busca vendimiar tempranamente para conseguir una fruta más ácida y aportar más tensión y frescor a sus vinos. La uva se despalilla manualmente con zaranda de madera de coligüe y las fermentaciones se hacen de forma espontánea con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en viejos lagares. Las crianzas se dan en viejas pipas de unos 80 años de madera de raulí, un árbol nativo de Chile. Los vinos se embotellas sin filtrados, sin clarificados y sin añadir sulfitos. Pura uva. 

Este mes de febrero Mr. Roots te envía uno de sus vinos,  su Quinta de Unihue de la añada 2017 elaborado con uva País 100%, un vino tinto de media capa de perfil fresco y jugoso, muy bebible, un vino ligero y con nervio que regala multitud de aromas a fruta roja ácida como cerezas y cassis, a cítricos como el pomelo, a flores silvestres y con un sinfín de sutiles perfumes que le aportan complejidad con recuerdos a bosque y matorral, mentolados y tierra húmeda… Un vino tinto para disfrutar de los vinos chilenos más puros y representativos que nos transportan en el tiempo a otras épocas y nos ofrecen nuevos perfiles aromáticos y gustativos. Tómalo algo fresco sobre 14-16 ºC y en copas lo suficientemente grandes como para que vaya abriéndose poco a poco y pueda mostrar tosa su sutileza. Lo puedes tomar con muchos alimentos tipo platos sencillos como pastas, pizzas y empanadas, estará muy bueno con platos de carne blanca como una Pintada asada con salteado de invierno, pero, como mejor estará, será con algún plato de la cocina local del Sur de Chile como unas Pantrucas  o un  Pulmay. 

¿Quieres saber qué vinos contienen los otros Clubs de este mes?

SALVATORE MARINO

PACHINO /SIRACUSA / SICILIA / ItALIA

«Quello della mia Azienda Agricola è un progetto iniziato nel 2017, fatto di studio, passione, dedizione, ma soprattutto di grande amore per la vigna, per le antiche tradizioni, per il rispetto della terra e del suo equilibrio naturale. La storia, che coinvolge cinque generazioni legate alla viticoltura ed alla produzione di vino inizia a Pachino, luogo in cui la cultura della coltivazione dell’uva è arte antica, millenaria».

«Il vino si fa in vigna”

«Sostengo il rispetto ambientale, pertanto, sono ecologicamente attento in vigneto per la tutela delle produzioni, del paesaggio e delle tradizioni. In cantina adotto pratiche enologiche sensibili per l’ecosistema».

Salvatore Marino, conocido como Turi, siguiendo la tradición familiar de cinco generaciones cultivando la tierra empezó en el año 2017 su pequeño proyecto de cultivo de viña y grano antiguo siciliano en el pueblo de Pachino. Y lo hace siguiendo las formas más antiguas y artesanales sabiendo que el vino se hace en la viña y la mejor harina a partir de un grano de calidad de cultivo orgánico, para ello trabaja con un respeto absoluto por la biodiversidad de la Naturaleza y sus recursos.

Pachino es un pequeño pueblo siciliano situado en la a provincia de Siracusa, en la parte más Sur de la isla. Sus viñedos están en la llamada Contrada Buonivini, en el pueblo de Noto, cerca de las marismas de Vendicari, a unos 7 km de distancia del mar, a apenas 30 metros de altitud y con suelos sedimentarios predominantemente de piedra calcárea y arcilla.

Las cepas están conducidas con el antiguo sistema llamado «Alberello Pachinese» en el que la cepa se poda en vaso disponiendo los sarmientos en forma radial para que formen un arbusto. Es un sistema libre de poda que se ha utilizado de forma tradicional especialmente en Sicília y que permite obtener rendimientos más bajos con una calidad mayor del fruto, pero que, a causa de la imposibilidad de mecanizar el cultivo y la vendimia, poco a poco se ido perdiendo su utilización en las nuevas plantaciones. Por suerte, hoy en día algunos pequeños productores como Turi lo están recuperando.

LA ZAPPA E LA FORBICE sono gli attrezzi che utilizzo di più

En el viñedo trabaja manualmente con la azada y las tijeras, regulando la biodiversidad con cubierta vegetal natural y con abonos de origen orgánico, sin utilizar productos sistémicos como herbicidas o fertilizantes químicos.

«E’ il mio nome Salvatore in siciliano. Frutto della terra e del mio duro lavoro, è prodotto nella famosa Contrada Buonivini, nei pressi di Pachino da sempre conosciuta per il Nero d’Avola».

SU VINO EN LA STORE

A la Store acaba de llegar su vino TURI 2018 D.O.C. Eloro Pachino Nero d’Avola – 19,19 €

Las variedades plantadas en este viñedo son un 90% de Nero d’Avola, un 9 % Pignatello y el resto de antiguas variedades regionales. Tienen ahora una media de 25 años de edad y una exposición Sur con gran influencia del sol y del mar. Para la elaboración de este vino, a mediados septiembre se realizó la vendimia de forma manual y la uva se despalilló totalmente. La fermentación se dio en un depósito de acero inoxidable con sus levaduras indígenas y con una corta maceración de 6 días. Tras un suave prensado, el vino permaneció madurando en el tanque hasta su embotellado en la primavera del 2019, un embotellado que se hizo según el calendario lunar que para una decantación natural y sin filtrar ni clarificar, con una pequeña adición de sulfuroso ( 16 mg/l ). Es un vino tinto jugoso y de perfil varietal y afrutado, lleno de frescor con aromas a fruta negra, matorral y a campo calentado por el sol mediterráneo, un vino de apenas 13% de vol de alcohol perfecto para beber a trago largo un poco fresco.

Turi Rosso 2018 puedes encontrarlo en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

ACI URBAJS

AGRICULTURA HOLÍSTICA EN LA BAJA ESTIRÍA ESLOVENA

Rifnik está en la parte noreste de Eslovenia, en Šentjur pri Celju, en una zona montañosa llamada Estiria eslovena o Baja Estiria, Stajerška Slovenia en esloveno. Es la región de la montaña Slovenske Konjice y el río Dravinja, cerca de Celje y al sur de la ciudad más grande de la zona que es Maribor. Aunque poco conocida internacionalmente, la Estíria eslovena es una importante zona de producción de vino, una zona situada a unos 200 km al este de la región más famosa para la vitivinicultura clásica eslovena llamada Primorska, que incluye las subzonas de Istra, Kras, Vipavska Dolina y Goriška Brda, y que es fronteriza con las italianas del Collio y Friuli.
En 1988, al terminar la universidad de Económicas en Maribor, los padres de Aci Urbajs le cedieron 3 ha de tierra en una pronunciada colina en forma cónica en el pueblo de Rifnik, al norte de la región de Kozjansko, una colina en la que Aci plantó en el lado sur de la colina 1,5 ha de viñedo. Sus padres cultivaban cepas desde el año 1969 como afición en, pero para Aci enseguida dejó de ser una afición para asar a convertirse en viñatero y pensar en elaborar vino como su principal actividad.

“In 1988 we bought a vineyard with an abandoned cellar house at the top of Rifnik. This is when my life began to change. Day after day, I became a farmer, a bricklayer, a carpenter, a rock cluster, a husband and a father, and at the same time a freeman, an anarchist and an artist. Understanding of biodynamic behavior helped me to discover archetypal images of the spirit of the place, which prompted my imagination and the will to renew half a dozen old decaying houses in the area of Kalobje and Rifnik with the help of extended family and my father and mother”.


Los primeros asentamientos humanos alrededor de Šentjur en las colinas de Kalobje, Rifnik y Resevna están datados en unos cinco mil años a. C., siendo especialmente importante la vitivinicultura en muchas épocas de la Antigüedad y de la que quedan diversos vestigios arqueológicos celtas y romanos en el lugar. Aci tiene presente esta energía de la vitivinicultura antigua como un patrimonio cultural y como un continuo recordatorio sobre cómo ha de ser el oficio del agricultor y su relación con la Naturaleza.


“The hill Rifnik where I started with vine-growing is archaeologically well known. When we were renewing an abandoned wine yard on Rifnik, we found remains of an old civilization (old Celtic tomb-urn)… This event was a kind of reminder and influenced my philosophy. The archaeological find of a roman door post with the ornament of vine shows us, that the wine-growing on Rifnik has long tradition and we have to take care of the nature to enable the farming also in the future.”


Desde el inicio ha hecho un cultivo respetuoso y ya en el año 1998 conectó con los métodos de cultivo orgánico en Biodinámica. Es miembro de la Asociación Demeter en Eslovenia desde 1999. Su trabajo ha ido siempre en esta dirección de trabajo manual y poco intervencionista y en el año 2006, influenciado por otros productores que elaboran vino natural como Radikon, decidió empezar a trabajar sin añadir sulfuroso en ningún proceso de vinificación, momento en el que empezó a llamar a sus vinos “ORGANIC ANARCHY”.


“The biodynamic viticulture and all the processes developed in accordance with nature is important, as consumers can chose and influence who pursues re-awakening already forgotten farming methods… I found connections between and animals, lives and the soil kingdom This is the traditional way of farming.”


A partir de esta 1,5 ha de viñedos que tiene en la inclinada colina Aci y su familia elaboran cada año unas 4.000 botellas. En este viñedo las cepas se disponen siguiendo la pronunciada inclinación de la colina, sin terrazas, y los suelos son de tipo sedimentario y muy variados, principalmente hay partes con marga arcillo calcárea a la que allí llaman Lapor, partes donde están plantadas la Chardonnay y la Riesling, y otras partes con más presencia de arcilla donde está plantada la variedad Pinot Noir, o arena silícea, donde crece el Pinot Gris. La altitud media está en unos 600 metros y la densidad de plantación sobre 6000 cepas /ha. Cultiva diversas variedades de uvas tradicionales de la región, principalmente Chardonnay Kerner (cruce de Riesling y la tinta Trollinger), Laški Rizling (que es el Riesling Itálico, Welschriesling o Ryzlink vlašský) y Rizling (o Renski Rizling, que es el Riesling Renano), Pinot Grey (Pinot Gris), Modri Pinot (Pinot Noir) y Blaufrankisch. Su agricultura es dedicada sin maquinaria alguna, todo a mano, una agricultura integradora y regeneradora a partir de un manejo holístico, un tipo de cultivo que favorece la biodiversidad, la fertilidad y la vitalidad del suelo y las viña y crea un equilibro natural perfecto, aparte de conseguir una unión espiritual y cósmica del viñatero con la tierra que trabaja. Con este tipo de cultivo orgánico donde las plantas silvestres conviven con el viñedo y los caballos pastan tranquilamente, Aci consigue unos rendimientos muy bajos de entre ½ Kg y 1 kg por cepa y maduraciones pausadas y complejas que aportan un fruto de gran calidad. Las vendimias hoy en día suelen ser hacia mediados de septiembre, pero Aci explica que en diez años las vendimias se han adelantado un mes, que antes solían vendimiar hacia mediados de octubre.

Ključ do naravnih vin


“It is my desire to bring these virtues of nature, hallowed ground and my energy into your yard. I would like to offer my wines to people who know and understand bio-dynamic or other organic methods and who would appreciate my efforts and my philosophy”.


Este enfoque manual, tradicional y artesanal se traslada a la bodega en el momento de vinificar y madurar los vinos, un trabajo donde el intervencionismo se basa en el máximo respeto por el carácter de la uva. Los mostos y los vinos hacen todos los procesos de forma natural, sin aditivos. Cada variedad se vinifica por separado y es la parte final del proceso de crianza cuando se ensamblan para generar los diversos tipos de vinos que va creando. Tras el despalillado, cada variedad hace la fermentación alcohólica con sus levaduras nativas en tinas abiertas de madera y sin control de temperatura, por lo que algunas fermentaciones son más cortas y otras más largas, según la temperatura. A diferencia de otros productores eslovenos, especialmente los de la zona oeste, él no produce sus vinos blancos con largas maceraciones con las pieles sino que él deja el mosto en contacto con la piel justo el tiempo que dura la fermentación alcohólica. Tras esta fermentación, el vino se separa de las pieles y pasa a madurar en barricas de madera vieja en contacto con las lías. Aci crea cada añada tantos vinos como siente según va catando las diversas barricas que tiene. Explica que cada día prueba todas las barricas y va viendo la evolución de cada una de ellas y, según esta individualidad, crea diferentes tipos de vinos que incluye en dos líneas de vinos que en la botella se muestran bastante diferentes; la línea que podríamos llamar más “fresca” son aquellos vinos llamados ORGANIC ANARCHY que embotella tras una año aproximado de maduración en madera con esta crianza en contacto con las lías; la otra gama la llama ORGANIC ANARCHY RADI-CALL, haciendo un guiño a la influencia que siempre ha tenido en su trabajo la amistad y consejos que le daba su amigo elaborador Stanko Radikon. Esta gama de vinos es algo más extrema y salvajes y la hace a partir los vinos que están madurando, los separa de las lías y siguen su crianza oxidativa en madera durante más tiempo hasta el momento adecuado de cada vino.


A La Store llegó por primera vez en el año 2014 su vino Organic Anarchy con el que disfrutamos muchísimo y hace poco llegaron unos cuantos más de sus vinos blancos elaborados casi todos con las variedades Chardonnay, Kerner, Laški Rizling en diferentes proporciones. Son vinos intensos, de carácter puro y profundo, con mucho extracto y presencia en boca, muy intensos y sabrosos, con un perfil que enlaza más con la vitalidad y frescor de los vinos de la Estíria austríaca que con los vinos eslovenos de la zona oeste de Primorska y del Collio italiano, vinos con larguísimas maceraciones con las pieles y también largas crianzas en madera durante años, un tipo de elaboración que genera unos vinos blancos de gran calidad pero con un carácter mucho más opulento, voluminoso y tánico, como son los vinos que hacía su amigo Stanko Radikon, labor que tras su desaparición en 2016 continua su hijo Saša Radikon, o los de otros amigos suyos como los productores Paolo Vodopivec, La Castellada o de Dario Prinčič.

SUS VINOS EN LA STORE


Pinot Grey 2016 47,05 € – Pinot Gris (Sivi Pinot)
Chardonnay Kerner Rizling 2015 41,80 € (Chardonnay, Kerner, Laški Rizling)
Chardonnay Kerner Rizling 201341,80 € (Chardonnay, Kerner, Laški Rizling)
Radical 1 201547,05 € ( Chardonnay, Kerner, Laški Rizling)
Radical 3 201651,30 € (Chardonnay, Kerner, Laški Rizling)

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

VILLALOBOS

VIÑEDO EN ESTADO SALVAJE

CARIGNAN SILVESTRE DEL VALLE DE COLCHAGUA

“Nuestra vinificación, lenta y natural en barricas de roble francés, nos permite producir un vino en cantidades controladas y ediciones limitadas, poseedor de grandes condiciones, que sin duda merecen ser apreciadas en toda plenitud”

Villalobos es la bodega familiar del escultor chileno Enrique Villalobos. En 1970 adquirió un viejo viñedo de Carignan plantado en los años 40 y situado a unos 120 m de altitud en Rangilí, en Lolol, en Valle de Colchagua, una región costera de secano, a escasos 30 km del océano Pacífico, un lugar con un clima entre templado y cálido donde la estación seca dura más de medio año pero donde se dan grandes oscilaciones de temperatura entre la noche y el día, con «con cálidos días verano y cortas noches frescas».

Era un “viñedo silvestre” de unas 4 has con unos 70 años de edad y que desde hacía unos 40 años no había estado manipulado por el hombre, abandonado, sin podas ni conducciones, un lugar salvaje espectacular y atávico donde las parras trepaban y enredaban entre los árboles nativos como maitenes, quillayes, espinos, cueles, rosa mosqueta y zarzas, un lugar lleno de energía que representa una  especie de vuelta a los orígenes cuando las cepas no las manejaba el hombre y, como planta trepadora, convivían enredadas en libertad con el resto de vegetación nativa, «… nuestras vides crecen libremente entre los árboles que trepan para soporte estructural. De hecho, puede encontrarse vides que alcanzan hasta seis metros de alto sobre los árboles».

Ante la espectacularidad de aquel lugar en medio de la nada, un entorno único en biodiversidad, decidieron instalarse allí cerca en un asentamiento al que llamaron Valle de los Artistas. Las uvas de este viñedo silvestre se las estuvieron comiendo durante muchos años los animales, pero en el 2007 Enrique, su mujer Rita Encina y sus hijos Rolando, Alejandro y Martín, se decidieron a vendimiar la uva y hacer vino con la ayuda de Mathieu Rousseau, un amigo francés de la familia que se ilusionó con el potencial que tenían aquellas parras silvestres. Inicialmente vinificaron de forma totalmente intuitiva generando un vino simple y puro, un vino auténtico que desde siempre ha reflejado aquel especial terruño de arcilla y cuarzo sobre el que crecían libremente las cepas. La primera añada comercializada fue la 2009 de la que apenas elaboraron 3000 botellas. Desde entonces están elaborando espectaculares vinos a partir de este viñedo enredado.

«La inquietud de llegar a la producción de un vino único por sus cualidades y su particular cepa Carignan, casi desaparecida del territorio nacional, dan origen a la bodega Villalobos»

Tras 80 años el cultivo del viñedo ha seguido siendo igual, manteniendo la biodiversidad propia, sin hacer ningún tipo de intervención, de forma orgánica, sin podas y sin conducción de ningún tipo llegando las parras a tener 3 metros de diámetro. Sin riego, como “tinto de rulo”, y sin aplicar productos químicos como pesticidas o herbicidas, dejando que sean las propias cepas las que se regulen en un entorno tan equilibrado, «El entorno único del viñedo es fundamental para mantener las viñas libres de plagas y enfermedades». La mano del hombre sólo intervienen para hacer la vendimia, un trabajo bastante especial ya que hay que trepar, hay que subirse a escaleras o directamente a hombros de algún forzudo para poder llegar a los racimos que se encuentran en árboles de hasta 4 metros. De la poda se encargan los caballos, quienes campan a sus anchas por el viñedo comiendo los brotes de las cepas que les place y dejando de forma natural los que son necesarios para dar fruto el año siguiente.

«… este campo desea estar alejado de la explotación industrial de monocultivo. Nuestro objetivo es producir vinos anuales que reflejen las condiciones de la temporada y sus cualidades; aprovechando para ello, la particularidad única, orgánica y silvestre de nuestras viejas parras que dan la oportunidad de cosechar uvas de condiciones muy sintonizadas y armonizadas con el sabor y los aromas del campo chileno».

En la pequeña bodega trabajan de forma igualmente manual y artesanal, la uva no se prensa, sólo se usa el mosto flor extraído por gravedad, fermentando con sus  levaduras autóctonas en pequeños ecotanques de polietileno y madurando los vinos en viejas barricas durante un año. Los embotellados se hacen de forma manual, sin filtrados, con decantación por gravedad, y con muy bajas dosis de SO2.

SUS VINOS EN LA STORE

A nuestra tienda ya es la tercera vez que llegan los vinos de Villalobos desde el año 2014 cuando nos enamoramos y los importamos por primera vez. Para nosotros son vinos esencialmente finos. Son exuberantes en sutiles fragancias silvestres siempre nuevas, de perfil delicado y perfumado pero a la vez muestran algo muy esencial y rústico, una austeridad que los conecta con la tierra, un carácter puro y auténtico que representa todo aquello que nos hace transitar en nuestra admiración por la capacidad que tiene el vino de generar singularidad y emocionarnos.

Actualmente tenemos en la tienda esas referencias:

CARIGNAN RESERVA 2016 – 44,58 €

CARIGNAN RESERVA 2017 – 42,99 €

La Carignan se introdujo hace muchísimos años en Chile para aportar color y cuerpo en mezcla, pero el fruto de este viejo viñedo salvaje de 80 años genera vinos de un perfil delicado y liviano, con poca concentración y delicados taninos, de baja graduación, con apenas 12,5 % vol, y con una equilibrada acidez que lo alarga. De profundos y sutiles aromas a frutos rojos silvestres como moras y cereza y especias picantes, este vino te transportará a un lugar atávico y desconocido dónde se enredan junto a los aromas de la uva otros bonitos y desconocidos como las fragancias balsámicas a los arbustos y árboles nativos de esta región como boldos, zarzamoras y flor de Rosa Mosqueta.

A parte de este vino elaborado con Carignan de este viñedo tan especial, elaboran otros dos vinos con uvas procedentes de otras zonas del Sur de Chile:

ZORRITO SALVAJE CINSAULT + PAÍS 2016 -31,21 €

Vino tinto elaborado con 50% Cinsault procedente del Valle de Itata y un 50% de uva País del Valle del Maule. Son viñedos de secano de 80 años «trabajando con antiguas técnicas de tracción animal sin herbicidas ni pesticidas. Estas características son su condición y su manejo ancestral con los viejos métodos de transferencia de generación en generación. El respeto por la naturaleza y el trabajo campesino, que es a escala humana, dan como resultado una calidad de fruta que es la base de un buen vino».

Vinificación natural con sus levaduras nativas en un tanque de acero inoxidable. Se embotelló sin filtrado ni clarificación, a partir de una decantación por gravedad, y con una dosis pequeña de sulfuroso. Es igualmente un vino tinto delicado y fresco, con apenas 13% vol. de alcohol es un vino muy fácil de beber, con un tanino redondo y aterciopelado y con sutiles aromas silvestres a bayas rojas y flores.

LOBO 2014 – 31,21 €

En el 2014 decidieron empezar a elaborar otro vino con la variedad Carmenere que provienen de un viñedo de secano de 20 años sobre suelos arcillosos y cargados de cuarzo. Este vino tinto es ya un vino más directo, más energético y texturado, con notas frutales a cerezas maduras y maceradas, a especias y hierbas y un recuerdo final a chocolate amargo.

No dejes de probar los vinos de Villalobos porque te harán viajar directamente a la costa chilena a través de un montón de sutiles aromas que nunca antes habías encontrado en un vino.

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

COLOMBERA & GARELLA

 CASCINA COTTIGNANO – ALTO PIAMONTE

Todo empezó en 1992 cuando Carlo Colombera compró Cascina Cottignano en el pueblo de Masserano. Era una pequeña finca con dos hectáreas de buen viñedo que motivaron a Carlo a empezar a cultivar cepas y a elaborar vino. En el año 2010 el enólogo Cristiano Garella, quien, pese a su juventud, tenía ya una con importante experiencia en vitivinicultura en la región, se asoció con su amigo Giacomo Colombera, hijo de Carlo, quien había estado estudiando enología en Alba, y los tres iniciaron este pequeño proyecto al que llamaron Colombera & Garella.  Ya desde la primera añada 2010 sus vinos se han convertido en una referencia de calidad del Alto Piamonte, territorio situado en las montañas a los pies de los Alpes en la zona norte de Langhe, región de las provincias de Novara y Vercelli, al norte de la zona piamontesa más clásica y famosa de Barolo y Barbaresco. 

Este territorio tiene una larga trayectoria como una de las regiones tradicionales más importantes para la producción de vinos tintos de calidad, aunque durante años ha vivido una especie de abandono en cuanto a reconocimiento internacional. Cristiano Garella se formó en esta zona y dirigió durante tiempo la Tenute Sella, una de las bodegas más importantes del Alto Piamonte. Hoy en día, además de su dedicación a este proyecto Colombera & Garella, sigue siendo asesor de varias bodegas, un trabajo exhaustivo que le permite obtener un gran conocimiento de las características de las diferentes zonas de producción y colaborar en la revitalización de esta región histórica influenciando a los viticultores y a las bodegas para que aprecien la calidad de ese singular terroir para la producción de grandes vinos tintos.

La clave de esta calidad está en diversos factores; en su latitud, en su altitud sobre los 400 metros y, sobre todo, en sus suelos, que son de origen volcánico, muy antiguos, un tipo de suelo con un PH muy bajo cerca de 4. Son por tanto suelos muy ácidos, bastante diferentes a los suelos más básicos de la parte clásica al sur de la Langhe, además generalmente tienen con un alto contenido en hierro. Todos estos componentes generan vinos tintos con menos alcohol que en la parte sur, muy perfumados y con una singular y profunda mineralidad de tipo ferrosa que se convierte en la estructura principal de los vinos, creando así vinos de un carácter rotundo, energético, tenso y vertical, un tipo de mineralidad vetebradora  que define estos vinos, incluso por encima de las características más varietales que aparecen más intensamente en la zona sur, como son la marcada tanicidad y la alta acidez. 

El Alto Piamonte es una región vitivinícola con muchas denominaciones de origen, las más conocidas son Bramaterra, Lessona y Gattinara. Allí la variedad Nebbiolo, conocida como Spanna, aparece como variedad principal tradicionalmente acompañada en pequeñas dosis, entre el 5 y 30% por las variedades también locales Croatina, que aporta fruta oscura e intensa, y Vespolina, que aporta una fruta más vivaz y especiada. Cristiano y Giacomo cultivan 9 hectáreas de viñedos en total, situados en las colina de Biella que corresponden a tres DOC diferentes: Bramaterra, Lessona y la más genérica Coste della Sesia. La mayoría de sus viñedos se encuentran principalmente en la denominación Bramaterra, una zona con estos suelos volcánicos específicamente de rocas de color marrón rojizo compuestas de cristales de arena porfídica, unos suelos singulares que generan vinos con una estructura más musculosa y rotunda que los suelos de las otras DOC en la que cultivan, Lessona y Coste delle Sessia, donde los suelos están compuestos en superficie por arenas de origen marino de color amarillo ocre, un tipo de suelo que genera vinos algo más delicados, perfumados y alargados. 

La agricultura de sus viñas conducidas en Guyot, con exposiciones sur y suroeste y con unos rendimientos de sobre 5000 kg / ha, la hacen de manera orgánica y sostenible, sin utilizar productos sistémicos, sólo con tratamientos con cobre y azufre,  de forma tradicional como siempre lo hizo Carlo. En la bodega trabajan el fruto de manera igualmente artesanal y manual conservando así toda su integridad y calidad, fermentando con las levaduras nativas, sin control de temperatura, en depósitos de cemento, con largas crianzas en madera usada y sin hacer más adiciones que una pequeña dosis de azufre en el embotellado (sobre 25-30 mg/L), que se hace sin clarificar ni filtrar. 

Los vinos que producen son todos definidos, puros y vitales. Son vinos tintos con una  espina dorsal de carácter mineral que los atraviesa y aporta miles de capas aromáticas, capas que hacen de estos vinos maravillas brillantes y dimensionadas al máximos. Aparecen elegantes y finos aromas frescos de carácter alpino a frutos rojos y flores silvestres, con un sinfín de notas terrosas, a pedernal y a tierra húmeda, a hojarasca, a ciruelas en licor, cuero, hoja de té, ahumados, especias… Vinos precisos y rotundos con gran capacidad de envejecimiento. 

LOS VINOS EN LA STORE

A La Store llegaron algunos de sus vinos:

Coste della Sesia del 2016 –  19,70 €  

Las uvas para este vino provienen del viñedo llamado Corticella, en Roasio, con cepas de unos 40 años. Los porcentajes de las variedades son un 70% de Nebbiolo, un 15% de Croatina y un 15% de Vespolina. La vendimia se hizo a mano haciendo una selección en viña hacia mediados se septiembre y la uva despalillada pasó a fermentar con sus levaduras salvajes durante 14 días en depósitos de acero inoxidable sin control de temperatura. La crianza la hizo durante un año, parte en depósitos de cemento y parte en barricas de roble francés usadas de de segundo y tercer año. Se embotella con una pequeña dosis de SO2 (25 mg/L libre), sin clarificación ni filtración alguna. 

Lessona 2015 – 31,80 € / Lessona 2015 MAGNUM – 63 €

La uva con un porcentaje de 95% Nebbiolo y 5% de Vespolina para este vino proviene del viñedo llamado Pizzaguerra, 1,2 ha de viñedos de entre 10 y 15 años con exposiciones sur y sur oeste. Tras la vendimia manual a mediados de octubre el mosto estuvo fermentando de forma natural con sus levaduras salvajes en un depósito de cemento durante 10 días, manteniendo la maceración con las pieles durante 1 mes, sin ningún tipo de control de temperatura. Tras la fermentación maloláctica en mayo-junio, el vino pasó a madurar durante dos años en barricas usadas de roble francés. Se embotella con una pequeña dosis de SO2 (30 mg/L libre), sin clarificación ni filtración. 

Bramaterra 2015 – 30,85 € / Bramaterra 2015 MAGNUM – 61,50 € / Bramaterra 2006 – 51,80 €

Vino compuesto por uva 70% de Nebbiolo, 20% de Croatina y un 10% de Vespolina procedentes del viñedo Cottignano situado en Masserano, un viñedo con cepas de 15 a 50 años de edad. La vendimia se realizó a mediados de octubre y la fermentación en depósitos de cemento duró 18 días, con sus levaduras salvajes y sin control de temperatura. Tras la fermentación maloláctica en mayo-junio, el vino pasó a madurar durante dos años en barricas usadas de roble francés. De este vino se suelen elaborar entre 3.500 y 4.000 botellas cada año. Se embotella con una pequeña dosis de SO2 (25 mg/L libre), sin clarificación ni filtración. 

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002