AGRICOLA MACATHO

San Nicolás / Región de Ñuble / Secano Interior / Chile

Agrícola Macatho es un pequeño proyecto puesto en marcha por la pareja de viticultores formada por la chilena Macarena del Río y el francés Thomas Parayre. Es un proyecto esperanzador basado en generar pequeñas producciones parcelarias de vinos naturales a partir de la recuperación y cuidado manual de viejos viñedos junto a los campesinos nativos que durante muchos años los han cultivado y mantenido vivos. Son parcelas aisladas situadas en el Sur profundo chileno de los Valles de Itata y del Maule.

Macarena y Thomas, como otros muchos pequeños viñateros chilenos independientes, producen vinos campesinos simples y puros, los vinos «de toda la vida» de la gente que vive en el campo, vinos que allí llaman pipeños, una tipología que está reviviendo en Chile mientras genera una nueva visión de lo que es un vino de calidad lejos de las guías, los premios, el supuesto progreso y de la evolución de la industria enológica. Son vinos elaborados con viejísimas cepas sin injertar de variedades muy antiguas sin mutar que llevaron hace siglos los colonos europeos, principalmente desde España. Son variedades como País, conocida también como Uva Corriente, Moscatel, Granacha, Cariñena o Cinsault. Son vinos de factura simple, cuidando la calidad del fruto en el viñedo, despalillando los racimos en zarandas y fermentando los mostos en lagares de cemento sin control de temperatura y sin añadido alguno. Las crianzas se hacen en viejas barricas de madera hechas con madera de un árbol nativo llamado raulí, pero por poco tiempo, ya que no pretenden ser vinos finos por su crianza y generalmente se vende cuando son jóvenes y están exultantes de fruta viva, con uno o dos años de vida. Vinos campesinos a rebosar de autenticidad que está generando, dentro del pequeño mundo del vino artesanal, una especie de orgullo y de esperanza sobre el patrimonio que se conserva en el Sur de ese país, no sólo a nivel de cepas de vitis vinifera antiguas que ya casi no existen en otros lugares del mundo, sino que también en formas de hacer el vino que no han cambiado desde hace siglos.

«Le Cinsault (de Treguaco, Regió Ñuble, Valle de Itata) que comienza a hinchar sus yemas y llenarse de sus compañeras anagallis arvensis, «pinpinella» en español o «mouron» en francés, indicadora de suelos sueltos, existe en azul y rojo, dependiendo del pH de este. Utilizada en homeopatía, esta pequeña hierba anual vivirá con las viñas un par de semanas para reflorecer a la temporada siguiente».

En la bodega todo el trabajo que han hecho para vinificar es manual y tradicional, fermentando el mosto de forma natural con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en lagares de cemento, antes de pasar al las pipas de raulí. Embotellan sin filtrar ni clarificar y no añaden SO2 en ningún momento de la vinificación ni del embotellado.

LOS VINOS EN LA STORE

A La Store acaban de llegar cuatro de sus vinos. Por la simplicidad en la elaboración se puede decir que sus vinos son solo jugo de uva fermentado. Con apenas 12,5 % alcohol y sin sulfitos añadidos (sobre 10 – 15 mg/l) son vinos tintos de perfil fresco y vigoroso, de carácter aromático con bonitas fragancias a fruta roja ácida silvestre, a vegetales y flores, con notas a pimienta blanca, tierra y ahumados. Hay que beberlos algo frescos, sobre los 14-16ºC, y en copas que permitan que se vayan abriendo. Por su sutileza aromática y su fluidez, parecerán vinos frágiles, pero nada más lejos de la realidad, de hecho, puedes estirar la botella abierta durante varias semanas e irás viendo su evolución manteniéndose siempre vivo, definido, abierto y perfumado. 

TINAJACURA 2016 – 34,73 € – está elaborado con Cinsault y Carignan procedentes de viejos viñedos de Guarilihue, Valle de Bio-Bio.

«Carignan & Cinsault mezclado en las colinas de Guarilihue. Un gran merci a don Pedro y su familia que nos dejó entrar a esta viña y nos permitió cambiar el estilo de agricultura…. cultivo sin químicos y con mucho amor! «

TOCA TIERRA 2017 – 34,73 € – elaborado con uva País procedente de viejísimas cepas situadas en el Valle de Itata con una larga maceración de 69 días.

Uva País – «Alineadas para seguir resistiendo cientos de años más …. Cuando tienes más de 150 primaveras… No te entran balas… «

ALLÍPALLÁ 2017 – 34,73 € está elaborado con las variedades País en un 60 %, Garnacha tinta en un 25% y Mourvedre en un 15%, uvas procedentes de viejos viñedos del Valle del Maule.

SEGUNDO FLORES2017 – 34,73 € – elaborado con uva de Pilén, Cauquenes, en el Valle del Maule, viejísimas parras de uva País cultivadas por Tilita, Leonel, Alicia y Manuel …

«Pilen … el más alto, el más al norte, el más difícil, el más tardío … el más querido…  El amor que siento por este lugar y su gente es indescriptible… Un pedazo del edén en lo alto de la cordillera Maulina que resiste a no desaparecer».

«Pilén despierta … Así luce una viña que nunca ha recibido herbicida, una multitud de «malezas» de distintas especies cohabitan sin causar ningún tipo de competencia en estás viejas parras».

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

MAURICIO GONZÁLEZ CARREÑO

Vinos tradicionales campesinos en Yumbel – Valle del Bío-Bío – Regíón Sur de Chile

VITIVINICOLA ESTACION YUMBEL – QUINTA DE UNIHUE

“Nuestro viñedo y bodega llevan el nombre de la antigua estación de tren cercana. Cultivamos viejos viñedos. Nuestras prácticas de viticultura y enología son parte del patrimonio agrícola tradicional de los españoles coloniales”.

La pequeña bodega de Mauricio González Carreño y su familia se llama Quinta de Unihue y está en Yumbel Estación, en el Valle de Bío-Bío, en la zona conocida como Secano Interior, situada en la región Sur de Chile, entre Los Andes, el Pacífico y el volcán.

Resurrección del vino pipeño, el patrimonio del vino chileno más auténtico

Mauricio es parte activa de ese resurgimiento que se está dando desde hace algunos años en la vitivinicultura chilena más auténtica y valiosa tras más de un cuarto de siglo de abandono. Hace vinos con la misma filosofía que otros pequeños productores chilenos como Roberto Henríquez, Manuel Moraga y  Renán Cancino, siendo todos elaboradores que reeditan los viejos vinos pipeños sencillos, los vinos “campesinos” como ellos dicen, vinos llenos de personalidad, origen, historia y territorio que elaboran a partir de un cultivo orgánico y sin irrigación de viejas vides sin injertar. Los 4 juntos forman la Asociación de Productores de Vinos Tradicionales Campesinos de Chile (PVCh), creada en el año 2014 y dirigida por Macarena Lladser, sumiller, fotógrafa y gran defensora del vino natural.

Tras trabajar durante años en varios proyectos de diversa índole y tecnicismos como Altos de las Hormigas en Argentina, volvió a Chile y fue socio y productor en el valioso proyecto artesanal de vinos chilenos llamado Tinto de Rulo. Recientemente se instaló en una zona del campo al Sur, en el llamado Fundo Quinta de Unihue, en el secano costero, para poder producir vinos sencillos con la mínima intervención en una austera bodega de adobe tradicional. Para ello cultiva en suaves laderas entre bosques y matorral 4 hectáreas plantadas con viejas cepas centenarias supervivientes de uva País, principalmente, y algo de Malbec y Carignan injertados sobre viejas cepas de País. La uva País, también conocido como Misión o Listán Prieto, y otras como la Cariñena o la Moscatel, llegaron a Chile con los colonizadores españoles hace ya unos cuantos siglos, seguramente a través de las Islas Canarias.

Son parras de más de 200 años sobre suelos graníticos y volcánicos, cepas que forman parte de ese gran patrimonio que se conserva en el Sur de Chile de vides que son las más antiguas del mundo.  Estas impresionantes y ancianas cepas autorreguladas, las cultiva acompañando su lenta evolución manualmente, con la azada, y sin utilizar productos químicos, sólo azufre aplicado dos veces, y sin riego.

En su pequeña bodega vinifica de manera tradicional con mínimas intervenciones, sin productos químicos ni manipulaciones artificiales, como siempre se ha elaborado en esta zona rural de Chile aislada de la evolución de la industria enológica, vinos “naturales” que en Chile dicen que son “a poto pelao”, sin nada, solo jugo de uva fermentado. Limpia con SO2 los utensilios, pero no usa nada en la elaboración del vino.

Mauricio busca vendimiar tempranamente para conseguir una fruta más ácida y aportar más tensión y frescor a sus vinos. La uva se despalilla manualmente con zaranda de madera de coligüe y las fermentaciones se hacen de forma espontánea con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en viejas tinas de madera o en tinajas, duran un mes aproximadamente. Las crianzas se dan en viejas pipas de unos 80 años de madera de haya raulí, un árbol nativo de Chile similar a la haya. Los vinos se embotellas sin filtrados, sin clarificados y sin añadir sulfitos. Pura uva. 

SU VINO EN LA STORE

Elabora diversos vinos con uva País, Malbec, Carignan y un Moscatel de Alejandría en Tinaja maravilloso. Pese a su pequeña producción, por suerte a la Store acaban de llegar algunas botellas de uno de sus vinos:

Quinta de Unihue de la añada 2017 – 31,21 €

Está elaborado con uva País 100% y es un vino tinto de media capa de perfil fresco y jugoso, muy bebible, un vino ligero y con nervio, algo salvaje, un vino que regala multitud de fragancias a fruta roja ácida como cerezas y cassis, a cítricos como el pomelo, a flores silvestres y con un sinfín de sutiles perfumes que le aportan complejidad y profundidad con recuerdos a bosque y matorral, regaliz, mentolados y tierra húmeda… Un vino tinto para disfrutar de los vinos chilenos más puros y representativos que nos transportan en el tiempo a otras épocas y nos ofrecen nuevos perfiles aromáticos y gustativos. Tómalo algo fresco sobre 14-16 ºC y en copas lo suficientemente grandes como para que vaya abriéndose poco a poco y pueda mostrar tosa su sutileza.

Quinta de Unihue puedes encontrarlo en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

SALVATORE MARINO

PACHINO /SIRACUSA / SICILIA / ItALIA

«Quello della mia Azienda Agricola è un progetto iniziato nel 2017, fatto di studio, passione, dedizione, ma soprattutto di grande amore per la vigna, per le antiche tradizioni, per il rispetto della terra e del suo equilibrio naturale. La storia, che coinvolge cinque generazioni legate alla viticoltura ed alla produzione di vino inizia a Pachino, luogo in cui la cultura della coltivazione dell’uva è arte antica, millenaria».

«Il vino si fa in vigna”

«Sostengo il rispetto ambientale, pertanto, sono ecologicamente attento in vigneto per la tutela delle produzioni, del paesaggio e delle tradizioni. In cantina adotto pratiche enologiche sensibili per l’ecosistema».

Salvatore Marino, conocido como Turi, siguiendo la tradición familiar de cinco generaciones cultivando la tierra empezó en el año 2017 su pequeño proyecto de cultivo de viña y grano antiguo siciliano en el pueblo de Pachino. Y lo hace siguiendo las formas más antiguas y artesanales sabiendo que el vino se hace en la viña y la mejor harina a partir de un grano de calidad de cultivo orgánico, para ello trabaja con un respeto absoluto por la biodiversidad de la Naturaleza y sus recursos.

Pachino es un pequeño pueblo siciliano situado en la a provincia de Siracusa, en la parte más Sur de la isla. Sus viñedos están en la llamada Contrada Buonivini, en el pueblo de Noto, cerca de las marismas de Vendicari, a unos 7 km de distancia del mar, a apenas 30 metros de altitud y con suelos sedimentarios predominantemente de piedra calcárea y arcilla.

Las cepas están conducidas con el antiguo sistema llamado «Alberello Pachinese» en el que la cepa se poda en vaso disponiendo los sarmientos en forma radial para que formen un arbusto. Es un sistema libre de poda que se ha utilizado de forma tradicional especialmente en Sicília y que permite obtener rendimientos más bajos con una calidad mayor del fruto, pero que, a causa de la imposibilidad de mecanizar el cultivo y la vendimia, poco a poco se ido perdiendo su utilización en las nuevas plantaciones. Por suerte, hoy en día algunos pequeños productores como Turi lo están recuperando.

LA ZAPPA E LA FORBICE sono gli attrezzi che utilizzo di più

En el viñedo trabaja manualmente con la azada y las tijeras, regulando la biodiversidad con cubierta vegetal natural y con abonos de origen orgánico, sin utilizar productos sistémicos como herbicidas o fertilizantes químicos.

«E’ il mio nome Salvatore in siciliano. Frutto della terra e del mio duro lavoro, è prodotto nella famosa Contrada Buonivini, nei pressi di Pachino da sempre conosciuta per il Nero d’Avola».

SU VINO EN LA STORE

A la Store acaba de llegar su vino TURI 2018 D.O.C. Eloro Pachino Nero d’Avola – 19,19 €

Las variedades plantadas en este viñedo son un 90% de Nero d’Avola, un 9 % Pignatello y el resto de antiguas variedades regionales. Tienen ahora una media de 25 años de edad y una exposición Sur con gran influencia del sol y del mar. Para la elaboración de este vino, a mediados septiembre se realizó la vendimia de forma manual y la uva se despalilló totalmente. La fermentación se dio en un depósito de acero inoxidable con sus levaduras indígenas y con una corta maceración de 6 días. Tras un suave prensado, el vino permaneció madurando en el tanque hasta su embotellado en la primavera del 2019, un embotellado que se hizo según el calendario lunar que para una decantación natural y sin filtrar ni clarificar, con una pequeña adición de sulfuroso ( 16 mg/l ). Es un vino tinto jugoso y de perfil varietal y afrutado, lleno de frescor con aromas a fruta negra, matorral y a campo calentado por el sol mediterráneo, un vino de apenas 13% de vol de alcohol perfecto para beber a trago largo un poco fresco.

Turi Rosso 2018 puedes encontrarlo en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

VILLALOBOS

VIÑEDO EN ESTADO SALVAJE

CARIGNAN SILVESTRE DEL VALLE DE COLCHAGUA

“Nuestra vinificación, lenta y natural en barricas de roble francés, nos permite producir un vino en cantidades controladas y ediciones limitadas, poseedor de grandes condiciones, que sin duda merecen ser apreciadas en toda plenitud”

Villalobos es la bodega familiar del escultor chileno Enrique Villalobos. En 1970 adquirió un viejo viñedo de Carignan plantado en los años 40 y situado a unos 120 m de altitud en Rangilí, en Lolol, en Valle de Colchagua, una región costera de secano, a escasos 30 km del océano Pacífico, un lugar con un clima entre templado y cálido donde la estación seca dura más de medio año pero donde se dan grandes oscilaciones de temperatura entre la noche y el día, con «con cálidos días verano y cortas noches frescas».

Era un “viñedo silvestre” de unas 4 has con unos 70 años de edad y que desde hacía unos 40 años no había estado manipulado por el hombre, abandonado, sin podas ni conducciones, un lugar salvaje espectacular y atávico donde las parras trepaban y enredaban entre los árboles nativos como maitenes, quillayes, espinos, cueles, rosa mosqueta y zarzas, un lugar lleno de energía que representa una  especie de vuelta a los orígenes cuando las cepas no las manejaba el hombre y, como planta trepadora, convivían enredadas en libertad con el resto de vegetación nativa, «… nuestras vides crecen libremente entre los árboles que trepan para soporte estructural. De hecho, puede encontrarse vides que alcanzan hasta seis metros de alto sobre los árboles».

Ante la espectacularidad de aquel lugar en medio de la nada, un entorno único en biodiversidad, decidieron instalarse allí cerca en un asentamiento al que llamaron Valle de los Artistas. Las uvas de este viñedo silvestre se las estuvieron comiendo durante muchos años los animales, pero en el 2007 Enrique, su mujer Rita Encina y sus hijos Rolando, Alejandro y Martín, se decidieron a vendimiar la uva y hacer vino con la ayuda de Mathieu Rousseau, un amigo francés de la familia que se ilusionó con el potencial que tenían aquellas parras silvestres. Inicialmente vinificaron de forma totalmente intuitiva generando un vino simple y puro, un vino auténtico que desde siempre ha reflejado aquel especial terruño de arcilla y cuarzo sobre el que crecían libremente las cepas. La primera añada comercializada fue la 2009 de la que apenas elaboraron 3000 botellas. Desde entonces están elaborando espectaculares vinos a partir de este viñedo enredado.

«La inquietud de llegar a la producción de un vino único por sus cualidades y su particular cepa Carignan, casi desaparecida del territorio nacional, dan origen a la bodega Villalobos»

Tras 80 años el cultivo del viñedo ha seguido siendo igual, manteniendo la biodiversidad propia, sin hacer ningún tipo de intervención, de forma orgánica, sin podas y sin conducción de ningún tipo llegando las parras a tener 3 metros de diámetro. Sin riego, como “tinto de rulo”, y sin aplicar productos químicos como pesticidas o herbicidas, dejando que sean las propias cepas las que se regulen en un entorno tan equilibrado, «El entorno único del viñedo es fundamental para mantener las viñas libres de plagas y enfermedades». La mano del hombre sólo intervienen para hacer la vendimia, un trabajo bastante especial ya que hay que trepar, hay que subirse a escaleras o directamente a hombros de algún forzudo para poder llegar a los racimos que se encuentran en árboles de hasta 4 metros. De la poda se encargan los caballos, quienes campan a sus anchas por el viñedo comiendo los brotes de las cepas que les place y dejando de forma natural los que son necesarios para dar fruto el año siguiente.

«… este campo desea estar alejado de la explotación industrial de monocultivo. Nuestro objetivo es producir vinos anuales que reflejen las condiciones de la temporada y sus cualidades; aprovechando para ello, la particularidad única, orgánica y silvestre de nuestras viejas parras que dan la oportunidad de cosechar uvas de condiciones muy sintonizadas y armonizadas con el sabor y los aromas del campo chileno».

En la pequeña bodega trabajan de forma igualmente manual y artesanal, la uva no se prensa, sólo se usa el mosto flor extraído por gravedad, fermentando con sus  levaduras autóctonas en pequeños ecotanques de polietileno y madurando los vinos en viejas barricas durante un año. Los embotellados se hacen de forma manual, sin filtrados, con decantación por gravedad, y con muy bajas dosis de SO2.

SUS VINOS EN LA STORE

A nuestra tienda ya es la tercera vez que llegan los vinos de Villalobos desde el año 2014 cuando nos enamoramos y los importamos por primera vez. Para nosotros son vinos esencialmente finos. Son exuberantes en sutiles fragancias silvestres siempre nuevas, de perfil delicado y perfumado pero a la vez muestran algo muy esencial y rústico, una austeridad que los conecta con la tierra, un carácter puro y auténtico que representa todo aquello que nos hace transitar en nuestra admiración por la capacidad que tiene el vino de generar singularidad y emocionarnos.

Actualmente tenemos en la tienda esas referencias:

CARIGNAN RESERVA 2016 – 44,58 €

CARIGNAN RESERVA 2017 – 42,99 €

La Carignan se introdujo hace muchísimos años en Chile para aportar color y cuerpo en mezcla, pero el fruto de este viejo viñedo salvaje de 80 años genera vinos de un perfil delicado y liviano, con poca concentración y delicados taninos, de baja graduación, con apenas 12,5 % vol, y con una equilibrada acidez que lo alarga. De profundos y sutiles aromas a frutos rojos silvestres como moras y cereza y especias picantes, este vino te transportará a un lugar atávico y desconocido dónde se enredan junto a los aromas de la uva otros bonitos y desconocidos como las fragancias balsámicas a los arbustos y árboles nativos de esta región como boldos, zarzamoras y flor de Rosa Mosqueta.

A parte de este vino elaborado con Carignan de este viñedo tan especial, elaboran otros dos vinos con uvas procedentes de otras zonas del Sur de Chile:

ZORRITO SALVAJE CINSAULT + PAÍS 2016 -31,21 €

Vino tinto elaborado con 50% Cinsault procedente del Valle de Itata y un 50% de uva País del Valle del Maule. Son viñedos de secano de 80 años «trabajando con antiguas técnicas de tracción animal sin herbicidas ni pesticidas. Estas características son su condición y su manejo ancestral con los viejos métodos de transferencia de generación en generación. El respeto por la naturaleza y el trabajo campesino, que es a escala humana, dan como resultado una calidad de fruta que es la base de un buen vino».

Vinificación natural con sus levaduras nativas en un tanque de acero inoxidable. Se embotelló sin filtrado ni clarificación, a partir de una decantación por gravedad, y con una dosis pequeña de sulfuroso. Es igualmente un vino tinto delicado y fresco, con apenas 13% vol. de alcohol es un vino muy fácil de beber, con un tanino redondo y aterciopelado y con sutiles aromas silvestres a bayas rojas y flores.

LOBO 2014 – 31,21 €

En el 2014 decidieron empezar a elaborar otro vino con la variedad Carmenere que provienen de un viñedo de secano de 20 años sobre suelos arcillosos y cargados de cuarzo. Este vino tinto es ya un vino más directo, más energético y texturado, con notas frutales a cerezas maduras y maceradas, a especias y hierbas y un recuerdo final a chocolate amargo.

No dejes de probar los vinos de Villalobos porque te harán viajar directamente a la costa chilena a través de un montón de sutiles aromas que nunca antes habías encontrado en un vino.

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002