SALVATORE MARINO

PACHINO /SIRACUSA / SICILIA / ItALIA

«Quello della mia Azienda Agricola è un progetto iniziato nel 2017, fatto di studio, passione, dedizione, ma soprattutto di grande amore per la vigna, per le antiche tradizioni, per il rispetto della terra e del suo equilibrio naturale. La storia, che coinvolge cinque generazioni legate alla viticoltura ed alla produzione di vino inizia a Pachino, luogo in cui la cultura della coltivazione dell’uva è arte antica, millenaria».

«Il vino si fa in vigna”

«Sostengo il rispetto ambientale, pertanto, sono ecologicamente attento in vigneto per la tutela delle produzioni, del paesaggio e delle tradizioni. In cantina adotto pratiche enologiche sensibili per l’ecosistema».

Salvatore Marino, conocido como Turi, siguiendo la tradición familiar de cinco generaciones cultivando la tierra, empezó en el año 2017 su pequeño proyecto de cultivo de viña y grano antiguo siciliano en el pueblo de Pachino. Y lo hace siguiendo las formas más antiguas y artesanales sabiendo que el vino se hace en la viña y la mejor harina a partir de un grano de calidad de cultivo orgánico, para ello trabaja con un respeto absoluto por la biodiversidad de la Naturaleza y sus recursos.

Pachino es un pequeño pueblo siciliano situado en la a provincia de Siracusa, en la parte más Sur de la isla. Sus viñedos están en la llamada Contrada Buonivini, en el pueblo de Noto, cerca de las marismas de Vendicari, a unos 7 km de distancia del mar, a apenas 30 metros de altitud y con suelos sedimentarios predominantemente de piedra calcárea y arcilla.

Las cepas están conducidas con el antiguo sistema llamado «Alberello Pachinese» en el que la cepa se poda en vaso disponiendo los sarmientos en forma radial para que formen un arbusto. Es un sistema libre de poda que se ha utilizado de forma tradicional especialmente en Sicília y que permite obtener rendimientos más bajos con una calidad mayor del fruto, pero que, a causa de la imposibilidad de mecanizar el cultivo y la vendimia, poco a poco se ido perdiendo su utilización en las nuevas plantaciones. Por suerte, hoy en día algunos pequeños productores como Turi lo están recuperando.

LA ZAPPA E LA FORBICE sono gli attrezzi che utilizzo di più

En el viñedo trabaja manualmente con la azada y las tijeras, regulando la biodiversidad con cubierta vegetal natural y con abonos de origen orgánico, sin utilizar productos sistémicos como herbicidas o fertilizantes químicos.

«E’ il mio nome Salvatore in siciliano. Frutto della terra e del mio duro lavoro, è prodotto nella famosa Contrada Buonivini, nei pressi di Pachino da sempre conosciuta per il Nero d’Avola».

SU VINO EN LA STORE

A la Store acaba de llegar su vino TURI 2018 D.O.C. Eloro Pachino Nero d’Avola – 19,19 €

Las variedades plantadas en este viñedo son un 90% de Nero d’Avola, un 9 % Pignatello y el resto de antiguas variedades regionales. Tienen ahora una media de 25 años de edad y una exposición Sur con gran influencia del sol y del mar. Para la elaboración de este vino Turi Rosso a mediados septiembre se realizó la vendimia de forma manual y la uva se despalilló totalmente. La fermentación se dio en un depósito de acero inoxidable con sus levaduras indígenas y con una corta maceración de 6 días. Tras un suave prensado, el vino permaneció madurando en el tanque hasta su embotellado en la primavera del 2019, un embotellado que se hizo según el calendario lunar que para una decantación natural y sin filtrar ni clarificar, con una pequeña adición de sulfuroso ( 16 mg/l ). Es un vino tinto jugoso y de perfil varietal y afrutado, lleno de frescor con aromas a fruta negra, matorral y a campo calentado por el sol mediterráneo, un vino de apenas 13% de vol de alcohol perfecto para beber a trago largo un poco fresco.

Turi Rosso 2018 puedes encontrarlo en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

VILLALOBOS

viñedo en estado salvaje 

CARIGNAN SILVESTRE DEL VALLE DE COLCHAGUA

“Nuestra vinificación, lenta y natural en barricas de roble francés, nos permite producir un vino en cantidades controladas y ediciones limitadas, poseedor de grandes condiciones, que sin duda merecen ser apreciadas en toda plenitud”

Villalobos es la bodega familiar del escultor chileno Enrique Villalobos. En 1970 adquirió un viejo viñedo de Carignan plantado en los años 40 y situado a unos 120 m de altitud en Rangilí, en Lolol, en Valle de Colchagua, una región costera de secano, a escasos 30 km del océano Pacífico, un lugar con un clima entre templado y cálido donde la estación seca dura más de medio año pero donde se dan grandes oscilaciones de temperatura entre la noche y el día, con «con cálidos días verano y cortas noches frescas».

Era un “viñedo silvestre” de unas 4 has con unos 70 años de edad y que desde hacía unos 40 años no había estado manipulado por el hombre, abandonado, sin podas ni conducciones, un lugar salvaje espectacular y atávico donde las parras trepaban y enredaban entre los árboles nativos como maitenes, quillayes, espinos, cueles, rosa mosqueta y zarzas, un lugar lleno de energía que representa una  especie de vuelta a los orígenes cuando las cepas no las manejaba el hombre y, como planta trepadora, convivían enredadas en libertad con el resto de vegetación nativa, «… nuestras vides crecen libremente entre los árboles que trepan para soporte estructural. De hecho, puede encontrarse vides que alcanzan hasta seis metros de alto sobre los árboles».

Ante la espectacularidad de aquel lugar en medio de la nada, un entorno único en biodiversidad, decidieron instalarse allí cerca en un asentamiento al que llamaron Valle de los Artistas. Las uvas de este viñedo silvestre se las estuvieron comiendo durante muchos años los animales, pero en el 2007 Enrique, su mujer Rita Encina y sus hijos Rolando, Alejandro y Martín, se decidieron a vendimiar la uva y hacer vino con la ayuda de Mathieu Rousseau, un amigo francés de la familia que se ilusionó con el potencial que tenían aquellas parras silvestres. Inicialmente vinificaron de forma totalmente intuitiva generando un vino simple y puro, un vino auténtico que desde siempre ha reflejado aquel especial terruño de arcilla y cuarzo sobre el que crecían libremente las cepas. La primera añada comercializada fue la 2009 de la que apenas elaboraron 3000 botellas. Desde entonces están elaborando espectaculares vinos a partir de este viñedo enredado.

«La inquietud de llegar a la producción de un vino único por sus cualidades y su particular cepa Carignan, casi desaparecida del territorio nacional, dan origen a la bodega Villalobos»

Tras 80 años el cultivo del viñedo ha seguido siendo igual, manteniendo la biodiversidad propia, sin hacer ningún tipo de intervención, de forma orgánica, sin podas y sin conducción de ningún tipo llegando las parras a tener 3 metros de diámetro. Sin riego, como “tinto de rulo”, y sin aplicar productos químicos como pesticidas o herbicidas, dejando que sean las propias cepas las que se regulen en un entorno tan equilibrado, «El entorno único del viñedo es fundamental para mantener las viñas libres de plagas y enfermedades». La mano del hombre sólo intervienen para hacer la vendimia, un trabajo bastante especial ya que hay que trepar, hay que subirse a escaleras o directamente a hombros de algún forzudo para poder llegar a los racimos que se encuentran en árboles de hasta 4 metros. De la poda se encargan los caballos, quienes campan a sus anchas por el viñedo comiendo los brotes de las cepas que les place y dejando de forma natural los que son necesarios para dar fruto el año siguiente.

«… este campo desea estar alejado de la explotación industrial de monocultivo. Nuestro objetivo es producir vinos anuales que reflejen las condiciones de la temporada y sus cualidades; aprovechando para ello, la particularidad única, orgánica y silvestre de nuestras viejas parras que dan la oportunidad de cosechar uvas de condiciones muy sintonizadas y armonizadas con el sabor y los aromas del campo chileno».

En la pequeña bodega trabajan de forma igualmente manual y artesanal, la uva no se prensa, sólo se usa el mosto flor extraído por gravedad, fermentando con sus  levaduras autóctonas en pequeños ecotanques de polietileno y madurando los vinos en viejas barricas durante un año. Los embotellados se hacen de forma manual, sin filtrados, con decantación por gravedad, y con muy bajas dosis de SO2.

Los vinos de Villalobos en La Store

A nuestra tienda ya es la tercera vez que llegan los vinos de Villalobos desde el año 2014 cuando nos enamoramos y los importamos por primera vez. Para nosotros son vinos esencialmente finos. Son exuberantes en sutiles fragancias silvestres siempre nuevas, de perfil delicado y perfumado pero a la vez muestran algo muy esencial y rústico, una austeridad que los conecta con la tierra, un carácter puro y auténtico que representa todo aquello que nos hace transitar en nuestra admiración por la capacidad que tiene el vino de generar singularidad y emocionarnos.

Actualmente tenemos en la tienda esas referencias:

CARIGNAN RESERVA 2016 – 44,58 €

CARIGNAN RESERVA 2017 – 42,99 €

La Carignan se introdujo hace muchísimos años en Chile para aportar color y cuerpo en mezcla, pero el fruto de este viejo viñedo salvaje de 80 años genera vinos de un perfil delicado y liviano, con poca concentración y delicados taninos, de baja graduación, con apenas 12,5 % vol, y con una equilibrada acidez que lo alarga. De profundos y sutiles aromas a frutos rojos silvestres como moras y cereza y especias picantes, este vino te transportará a un lugar atávico y desconocido dónde se enredan junto a los aromas de la uva otros bonitos y desconocidos como las fragancias balsámicas a los arbustos y árboles nativos de esta región como boldos, zarzamoras y flor de Rosa Mosqueta.

A parte de este vino elaborado con Carignan de este viñedo tan especial, elaboran otros dos vinos con uvas procedentes de otras zonas del Sur de Chile:

ZORRITO SALVAJE CINSAULT + PAÍS 2016 -31,21 €

Vino tinto elaborado con 50% Cinsault procedente del Valle de Itata y un 50% de uva País del Valle del Maule. Son viñedos de secano de 80 años «trabajando con antiguas técnicas de tracción animal sin herbicidas ni pesticidas. Estas características son su condición y su manejo ancestral con los viejos métodos de transferencia de generación en generación. El respeto por la naturaleza y el trabajo campesino, que es a escala humana, dan como resultado una calidad de fruta que es la base de un buen vino».

Vinificación natural con sus levaduras nativas en un tanque de acero inoxidable. Se embotelló sin filtrado ni clarificación, a partir de una decantación por gravedad, y con una dosis pequeña de sulfuroso. Es igualmente un vino tinto delicado y fresco, con apenas 13% vol. de alcohol es un vino muy fácil de beber, con un tanino redondo y aterciopelado y con sutiles aromas silvestres a bayas rojas y flores.

LOBO 2014 – 31,21 €

En el 2014 decidieron empezar a elaborar otro vino con la variedad Carmenere que provienen de un viñedo de secano de 20 años sobre suelos arcillosos y cargados de cuarzo. Este vino tinto es ya un vino más directo, más energético y texturado, con notas frutales a cerezas maduras y maceradas, a especias y hierbas y un recuerdo final a chocolate amargo.

No dejes de probar los vinos de Villalobos porque te harán viajar directamente a la costa chilena a través de un montón de sutiles aromas que nunca antes habías encontrado en un vino.

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

CHAMPAGNE BONNET-PONSON

CHAMERY / MONTAGNE DE REIMS / CHAMPAGNE / FRANCIA

La historia vitivinícola de la familia Bonnet Ponson en la Champagne comienza en el año 1862 con Grégoire Bonnet, quien fue uno de los primeros «propiétaire récoltant» en el pueblo de Chamery. Su sucesor fue Jules Bonnet, quien se hizo cargo de la finca y amplió el viñedo. Desde ese momento la actividad de la bodega estuvo entre la producción de sus propios vinos y la venta de uva para grandes las casas de Champagne. Tras la Segunda Guerra Mundial, Raoul Bonnet y su hijo André iniciaron la construcción de la actual bodega. André se casó en los años 50 con Monique Ponson, descendiente de otra tradicional familia de viticultores de la región, creando así el Domaine Bonnet-Ponson y uniendo al viñedo Chamery otras parcelas situadas en los pueblos de Vrigny y Coulommes-la-Montagne.

PHILOSOPHIE VIGNERONNE

«Attachement à nos terres, quête d’authenticité, respect du vivant: ces valeurs si chères à la maison Bonnet-Ponson nous ont naturellement conduits à travailler nos vignes avec des méthodes biologiques et durables. Depuis 2013, la certification biologique concerne l’intégralité de notre vignoble, garantissant  ainsi que nos parcelles ne reçoivent ni insecticides, ni herbicides, ni fongicides de synthèse».

A finales de los 70 su hijo, Thierry Bonnet, se encargó de la producción y amplió la bodega y los viñedos. Actualmente el hijo de Thierry, Cyril Bonnet, quien representa la 6º generación de elaboradores de la familia, es quien se encarga del cultivo y la elaboración. Cultivan una superficie de viñedo de 10,5 ha donde están plantadas las tres variedades de uva Champenois; Chadonnay, Pinot Meunier y Pinot Noir en cantidades equivalentes y un poco de Petit Meslier. Cyril se unió a la producción familiar en el año 2013 y desde entonces ha ido generando paulatinamente una conversión de los viñedos de la finca hacia la agricultura orgánica, un tipo de agricultura que le permite generar un viñedo equilibrado, autosuficiente y obtener así menores rendimientos y una uva de mayor calidad. En el viñedo todos los trabajos se hacen manualmente y  se utilizan fungicidas de superficie de origen natural (cobre y azufre) y tratamientos homeopáticos a base de tisanas de plantas locales como ortigas, cola de caballo y consolda.

MONTAGNE DE REIMS


« La personnalité d’un vin dépend tout d’abord de l’origine des raisins utilisés pour son élaboration. Ceux de notre maison proviennent toujours du vignoble familial, une cinquantaine de parcelles disséminées sur les villages de Chamery, Vrigny, Coulommes-la-Montagne et Verzenay ».   

El viñedo familiar lo forman alrededor de 50 pequeñas parcelas diseminadas por los pueblos de Chamery, Vrigny y Coulommes-la-Montagne, pueblos que están clasificados como Premier Cru. Las cepas están consideradas un patrimonio familiar desde hace más de 150 años por lo que voluntariamente la familia ha conservado una proporción significativa de viñas viejas. Hoy en día las cepas tienen edades entre 35 y 80 años. Están situadas en suaves laderas con exposiciones variadas, que van del norte al sureste. Los suelos son también variados según las parcelas; los hay más arenosos, suelos sobre los que está plantada la Pinot Meunier; otros más arcillosos, donde están los Pinot Noirs; y los están los suelos más calcáreos, situados en las partes superiores de las colinas, terrenos donde está plantada la variedad Chardonnay. Todos estos tipos de suelos están asentados sobre una base de marga calcárea denominada «Craie Campanienne».

Desde que empezó en la bodega Cyril también cultiva 5 parcelas de viejas cepas de Pinot Noir en el pueblo de Verzenay, éstas clasificadas como Grand Cru, parcelas que están situadas en una colina con exposición al norte, lo que obliga a hacer una vendimia muy tardía pero que confiere a esta variedad un frescor particular favorable para su expresión varietal. Esta uva es la base de su champagne Jules Bonnet Blanc de Noirs.

La vinificación en la bodega igualmente ha ido transformándose desde el 2013 hacia una línea de trabajo lo más artesanal y poco intervencionista posible, con métodos de elaboración respetuosos con la identidad de la fruta y eliminando los productos enológicos y la tecnología. Vinifican las parcelas individualmente para mantener todo el carácter de cada lugar y lo hacen con suaves prensados en prensas verticales y dejando el mosto fluir por gravedad hasta los depósitos de fermentación. Al día siguiente se dan las fermentaciones de forma natural a partir de un pie de cuba con las levaduras salvajes hecho la semana anterior al proceso de fermentación de cada parcela. Este procedimiento les permite limitar el uso de sulfitos al mínimo, e incluso prescindir de él en muchos vinos, hoy en día el  60% del volumen total vinificado no tienen sulfuroso añadido.

Los vinos maduran como mínimo 7 meses antes de la la segunda fermentación en la botella. Las crianzas se hacen, según el carácter del vino, en depósitos de hormigón, de acero inoxidable, en barricas de madera usadas de 228 y 400 litros o en algunos depósitos para experimentar que va introduciendo Cyril como tinajas de arcilla y huevos de cemento. La clarificación se lleva a cabo de forma natural por gravedad gracias al frío del invierno, por lo que los vinos generalmente no se filtran. Cada año sobre el 40% de la producción se reserva para formar parte de la mezcla de cosechas posteriores, una «mémoire gustative» iniciada hace 50 años por André Bonnet que garantiza que permanezca el estilo de la casa como sello de identidad. Tras el proceso de la segunda fermentación, los vinos permanecen madurando en rima hasta 10 años según las cuvées, esperando, como explican, «le point de maturité parfait, à l’équilibre entre fraîcheur et vinosité».

LOS VINOS EN LA STORE

Champagne Cuvée Perpetuelle Premier Cru Extra Brut – 38,10 €
Es un champagne representativo del estilo de la bodega. Está elaborado con 40% Pinot Noir, 30% Pinot Meunier y 30% Chardonnay procedentes de los pueblos de Chamery, Vrigny y Coulommes-la-Montagne. El 60 % del vino es de la vendimia del 2014 junto con un 40% de vinos de  la «réserve perpétuelle» de la casa que le confiere madurez, complejidad y una vinosidad maravillosa. Es un Etxra Brut con un dosage de 3,5 gr/l de azúcar. El vino base del 2014 ha estado madurando en contacto con las lías durante 9 meses, el 85% en tanques de acero  inoxidable y el 15% en barricas de roble usadas de 228 L. No está filtrado y tiene solo una dosis pequeña de sulfuroso (35 mg/l). Tras la  segunda fermentación ha estado 4 años madurando en la botella. Embotellado en mayo del 2015 con degüelle en julio del 2019.

Champagne Seconde Nature Zero Dosage 2017 – 52,16 €
Champagne elaborado con un 45% de Pinot Noir, un 40% de Chardonnay y un 15% Pinot Meunier  de la vendimia del 2017 y procedentes del pueblo de Chamery sobre suelos arcillo calcáreos. El vino base ha estado madurado en barricas de roble usadas durante 9 meses. Sin sulfuroso añadido ni azúcar. Embotellado en mayo del 2018 con degüelle en julio del 2019. 

Champagne Seconde Nature Zero Dosage Rosé – 56,69 €
Champagne rosado 100% Pinot Noir elaborado a partir de una maceración de 18 horas y crianza de 9 meses en barricas de roble usadas de 4 vinos y ánforas. La uva procede de viñedos situados en el pueblo de Chamery sobre suelos arcillo calcáreos. Sin sulfuroso añadido ni azúcar. Embotellado en mayo del 2018 con degüelle en agosto del 2019. 

También han llegaron unas botellitas de su Coteaux Champenois Blanc Vignes Dieu 2018 pero está agotado a la espera de que llegue alguna más. Es un impresionante vino blanco elaborado con Chardonnay procedente de un viñedo plantado en 1962 en Coulommes-la-montagne en suelos arcillosos sobre un subsuelo duro calcáreo. Tras la fermentación natural el vino permaneció en barricas 10 meses. Sin sulfuroso añadido. Vino  blanco austero y lleno de suelo para envejecer unos cuantos años. ¡Eléctrico!

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002

KMETIJA ŠTEKAR

Las colinas de Gorizia

En la parte más occidental de Eslovenia, entre los Alpes Pre-Julianos y el mar Adriático, está la famosa región vinícola llamada Primorska, dentro de la cuál, está una zona de espectacular naturaleza llamada Goriška Brda, perteneciente al distrito de Brda, un territorio fronterizo con la provincia italiana de Gorizia con excelentes condiciones para el cultivo de la uva. Las cepas están sobre suaves colinas con multitud de microclimas según la exposición de los viñedos pero, en general, toda esta parte eslovena tiene un agradable clima mediterráneo ya que queda protegida de las frías corrientes de aire provenientes del norte y cuenta con una importante influencia beneficiosa del viento Bora, allí llamado Burja, que viene del mar Adriático y que contribuye a evitar la humedad en los viñedos y protegerlos de las enfermedades criptogámicas. 

En esas colinas está un pequeño pueblo llamado Kojsko donde está la maravillosa casa de Tamara y Janko Stekar. Está en la adera de una colina, rodeada de pequeños pueblos pintoresco y cultivos de huertos, árboles frutales y viñedos. Este verano tuvimos la suerte de poder quedarnos unos días en esta bodega tan especial, en la parte de su B & B, y os puedo confirmar que la vista desde allí es espectacular ya que se pueden, ver a través de un verde intenso, los Alpes Pre-Julianos y el mar.

“Ni samo delo. Je ljubezen do zemlje. So ritmi narave. Brda. Je naša identiteta. Spomini na zgodbe naših nonotov. Je izziv. Radovednost naših otrok. Preizkušanje mej. Je užitek. Je naš način življenja.
In so vrhunska vina, žganje in domači likerji, sobe za goste, sadje in ostale domače dobrote. Je čarobnost briške pokrajine, razkošje miru in bogastvo okusov”.

(algo así como… «No es solo trabajo. Es amor por la tierra. Son los ritmos de la naturaleza. Estas colinas son nuestra identidad. Recuerdos de las historias de nuestros abuelos. Es un reto. La curiosidad de nuestros hijos. Una prueba sobre nuestros límites. Es un placer. Es nuestra forma de vida… Es la magia del paisaje de Brda, el lujo de la paz y la riqueza de los sabores»).

Allí, cómo ellos explican, continúan el oficio de su familia cultivando manualmente 5 ha de viñedos,“el cultivo de la vid crece de generación en generación. Enriquecemos cada detalle del pasado con el conocimiento del futuro”. Las cepas están situadas entre el bosque y los árboles frutales, en terrazas con un pronunciado desnivel y a una altitud sobre los 180 metros, con exposición sur y sur-oeste. Trabajan cepas de antiguas de variedades que hace ya muchísimos años están plantadas en esa región, cepas  como Rebula, Sivi Pinot, Pikolit, Malvazija y Jakot (Friulano) y otras más contemporáneas como la tinta Merlot. Los suelos son variados principalmente sedimentarios. Hay partes más arcillosas de tipo «Opok» y otras partes con más rocas sedimentarias y metamórficas tipo Flysch, un tipo de terreno que aparece junto a piedras dolomitas donde la calcita es el principal mineral.

Todos los cultivos los hacen de forma orgánica cuidando mantener la biodiversidad y respetando la energía de la naturaleza, creando un lugar equilibrado y armonioso que Janko muestra con satisfacción, explicando que “cuando la vid se está despertando en  primavera, los árboles frutales ya están floreciendo exuberantemente en blanco y rosa. A principios de mayo, las primeras cerezas están madurando. En junio, les siguen los albaricoques, seguidos de los melocotones. En julio nos endulzamos con los primeros higos, aquí los llamamos “cvetne”. Luego vienen los “ringloji” y las ciruelas. Las uvas ya tienen sed en agosto…” A parte de su producción de vino, con todas las frutas y plantas que obtienen durante el año elaboran también muchas conservas deliciosas, especialmente ricas están las mermeladas que se pueden comer a locas cucharadas en el desayuno. También hacen embutidos, quesos, licores… es una auténtica granja autárquica, un paraíso….

“La calidad del vino está en la uva, la elaboración marca el estilo”

Son miembros de diferentes asociaciones, como la Asociación VinNatur, asociación italiana de viñateros artesanales, puedes leer su manifiesto en este enlace: https://www.vinnatur.org/en/perche/statuto/ o de la IKC UM Maribor https://www.ikc-um.si/ikc-um/  aunque no siguen ninguna línea de trabajo específica. Janko cuenta que se siente muy libre en su oficio y que basa casi todo su esfuerzo en la salud y equilibrio natural del viñedo, donde pasa la mayor tiempo del día. Como dice “la calidad del vino está en la uva, la elaboración marca el estilo”.

En la bodega siguen una línea de trabajo lo más purista y desnuda posible en pro de una elaboración de vino lo más natural posible, dejando que la naturaleza del proceso siga su curso. “Trabajamos con sentimiento, sin extras innecesarios. Por lo tanto, los vinos son completos, armoniosos pero nunca uniformes. Te cuentan sobre nuestra tierra y sobre nosotros”. Los producen sin aditivos, sin química y sin una tecnología invasiva, respetando las tradiciones vitivinícolas locales, haciendo cortas maceraciones con las pieles en los vinos blancos y dejando que las fermentaciones se den de forma espontánea y lentamente con las levaduras indígenas y sin controlar las temperaturas. Utilizan barricas usadas de madera de cerezo y de castaño, nada de roble. Usan solo una pequeña cantidad de sulfitos que añaden solo antes del embotellado. Con este trabajo poco intervencionista y respetuoso con el carácter de la fruta tratan de alcanzar, como explican, producir vinos genuinos que inspire emociones, que hablen sobre su territorio y sobre quien son ellos.

Por el carácter mediterráneo de esta región, los vinos de esta parte de Eslovenia en general presentan un carácter amplio y contundente, con mucho extracto y con un destacado contenido alcohólico. Pero Tamara y Janko, con su exhaustivo trabajo en el viñedo, consiguen que sus vinos, pese a mostrar un imponente presencia en boca, se muestran equilibrados y refrescantes con una acidez interna vertebradora que les aporta mucha vitalidad y persistencia. Producen diversas tipologías de vinos, desde los más frescos y afrutados elaborados en pequeñas tinas de acero inoxidable, hasta los vinos con más tiempo de maceración con las pieles y crianzas oxidativas largas en barricas viejas. Los vinos bancos actualmente llamados naranjasorange, ambar y demás, poco a poco se ha ido convirtiendo en los vinos más populares y representativos en esta región fronteriza generando una nueva tendencia enfocada en la revisión de las elaboraciones del pasado, cuando todos los vinos, blancos y tintos, tradicionalmente se elaboraban con cortas maceraciones con las pieles para protegerlos. Sobre este tema es muy interesante la lectura del libro AMBER REVOLUTION de Simon J. Woolf.


Los vinos en La Store
Sivi 2018 y Rebula 2018 – 18,95 € –  Son vinos blancos que están elaborados con la variedad Sivi Pinot (Pinot Gris) uno y otro con Rebula (Ribolla GIalla italiana). Con una corta maceración con las pieles, la uva fermentó de forma espontánea en pequeños depósitos de acero inoxidable. Tras la fermentación, los vinos han estado madurando en barricas viejas durante un año. Son vinos blancos llenos de jugosidad y fruta, de cuerpo jugoso, con un perfil aromático varietal y refrescante.

Jankot 2017  – 36,42 € – Es su vino blanco elaborado con la cepa Friulano con unos 25 días de maceración, hasta el momento en el que finaliza la fermentación alcohólica y las pieles caen por gravedad a la parte baja del depósito, en ese momento hacen un suave prensado y el mosto pasa a madurar a barricas usadas hasta su embotellado, que se hace sin filtración ni clarificación y sin adición de sulfuroso. Es un vino con mucho cuerpo pero de perfil aromático fresco y afrutado.
 
Re Piko 2015 – 36,42 €  – Es un vino blanco igualmente de estilo naranja. Está elaborado con una mezcla de Riesling Itálico 90% y Picolit 10%. La fermentación se dio de forma espontánea solo con levaduras nativas mientras el mosto permanece macerando con las pieles durante unos 25 días, hasta que acaba la fermentación alcohólica. Después tienen un envejecimiento de 3 años en barricas de acacia usadas. No filtrado, no clarificado, y sin sulfitos añadidos. Es un vino blanco con un perfil más evolucionado, de cuerpo pleno y contundente, de un perfil aromático más maduro y complejo.

Todos estos vinos puedes encontrarlos en nuestra tienda de la calle Diputació, 251 08007 BCN, ven a vernos o nos llamas al T + 34 934874002