CLUB 70 SUPER CYCLO FEBRERO 2020


Complemen’Terre Le Breil 2017

La Haye Fouassière / Nantes / Pays de Loire/ Francia

« Nous aimons notre produit et ne souhaitons pas prendre les risques qui nous mettraient en péril. Le plus sain c’est l’équilibre de chacun, du bonheur des vendangeurs au sourire des enfants , à la motivation qui progresse jusqu’à votre plaisir de boire un vin bon et qui fait du bien avant même d’avoir été consommé ».

Manuel Landron y Marion Pescheux son una pareja de jóvenes vignerons en La Haye Fouassière, en el llamado vignoble Nantais EN la costa del Valle de la Loire. Tras unos años trabajando en viñedos de Chile junto a Louis Antoine-Luyt y EN Nueva Zelanda, y otros tantos en viñedos de la vecina zona Montlouis,  iniciaron su proyecto vitivinícola en su región natal de Nates en el año 2013. Manuel es hijo del vigneron Jo Landron, quien les ayudó a iniciar su propio proyecto al que llamaron Complémen’Terre

Las 4 parcelas que cultivan suman un total de 8,5 ha y están a una altitud de alrededor de 50 metros. La Haye Fouassière se  sitúa en la parte sur del Massif Armoricain, gran macizo que conforma toda esta parte noroeste de Francia de las regiones de Bretagne, Normandie, Nouvelle-Aquitaine y el Pays de la Loire. En esta parte Sur, desde Nantes hasta las regiones de Anjou y Vendée, una zona dibujada por los ríos Maine y Sèvre que generan infinitos valles y laderas, los suelos están compuestos por roca madre de granito que conforma la base de los viñedos. En la superficie se encuentran multitud de otros tipos de suelos, principalmente de origen metamórfico o volcánico generados entre el Precámbrico y el final de la Era Primaria, suelos como el gneiss, orthogneiss, anphibolite, gabbro, serpentinite, grès y micaschistes, y algo de suelo sedimentario compuesto por areniscas y limo. Los viñedos de Complémen’Terre están compuestos principalmente de orthogneiss, anphibolite y una parte también de arenisca (arcilla de grava). Cultivan 2 variedades, la principal es la tradicional de la región llamada Melon de Bourgogne o Muscadet (8 ha) y tienen también algo más de media hectárea de Folle Blanche.

Su cultivo está basado en una respetuosa agricultura con métodos siguiendo parte de Biodinámica. Obtuvieron el certificado de Nature et Progrès en el 2018. Todo el trabajo se hace a mano, tanto en el viñedo como en la bodega, trabajando sin productos fitosanitarios ni aditivos, respetando la integridad del carácter de la fruta y de cada parcela, por eso elaboran muchas cuvées diferentes pese a la pequeña producción que hacen, “nous aimons la diversité des terroirs et des modes de vinification, la cave est ainsi notre « terrain de jeux », c’est pour cela que nous produisons 9 cuvées”.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En la bodega las fermentaciones son naturales a partir de un pie de cuba que generan una semana antes de la vendimia y todos los procesos que se hacen sigue el calendario lunar. Aunque hacen continuas experimentaciones, los vinos generalmente no se maceran con las pieles. Sí que hacen la transformación maloláctica y se mantienen madurando bastante tiempo junto a las lías. Para los procesos de vinificación y crianza utilizan depósitos de cemento y la madera neutra y usada de barricas, demi-muits y foudres. Sólo se añade, si es necesario, una pequeña de cantidad de sulfuroso (máximo 40 mg / l en total) al final del proceso antes de embotellar los vinos, que se hace sin clarificación.

Este vino llamado Le Breil del 2017 que te envía Super Cyclo está elaborado con 100 % uva Melon de Bourgogne procedente de una parcela de 0,5 ha con el mismo nombre y con suelos de orthogneiss y cuarzo. La vinificación fue muy sencilla; la uva se prensó directamente muy suavemente y el mosto pasó a fermentar en una tina de acero inoxidable donde también hizo la transformación maloláctica y maduró junto a las lías durante 17 meses. El embotellado se hizo manualmente sin filtración ni clarificación y una pequeña dosis de sulfuroso (20 mg / l de sulfitos totales). Es un vino blanco de perfil atlántico, con apenas 12,5 % alc / vol. Inicialmente se muestra fresco y apretado, salino y mineral, pero enseguida coge amplitud en la boca y se vuelve untuoso y expresivo, siempre avivado por una matriz de acidez y mineralidad que lo hace alargado, persistente y energético. Tómalo fresco pero no demasiado frío, sobre 10-12 ºC grados estará bien, y en copas grandes de tipo vertical. Estará perfecto con platos de marisco y pescado ya que es un vino eminentemente de mar, con ostras es un clásico maridaje territorial de la zona, pero también acompañará muy bien  platos de carnes blancas, de verduras, patés o quesos de pasta blanda y corteza enmohecida.

Agrícola Macatho Allípallá 2017 

San Nicolás / Región de Ñuble / Secano Interior / Chile

Agrícola Macatho es un pequeño proyecto puesto en marcha por la pareja de viticultores formada por la chilena Macarena del Río y el francés Thomas Parayre. Es un proyecto esperanzador basado en generar pequeñas producciones parcelarias de vinos naturales a partir de la recuperación y cuidado manual de viejos viñedos situados en el Sur profundo chileno de los Valles de Itata y del Maule.

Macarena y Thomas, como otros muchos pequeños viñateros chilenos independientes, producen vinos campesinos simples y puros, los vinos «de toda la vida» de la gente que vive en el campo, vinos que allí llaman pipeños, una tipología que está reviviendo en Chile mientras genera una nueva visión de lo que es un vino de calidad lejos de las guías, los premios, el supuesto progreso y de la evolución de la industria enológica. Son vinos elaborados con viejísimas cepas sin injertar de variedades muy antiguas sin mutar que llevaron hace siglos los colonos europeos, principalmente desde España. Son variedades como País, conocida también como Uva Corriente, Moscatel, Granacha, Cariñena o Cinsault. Son vinos de factura simple, cuidando la calidad del fruto en el viñedo, despalillando los racimos en zarandas y fermentando los mostos en lagares de cemento sin control de temperatura y sin añadido alguno. Las crianzas se hacen en viejas barricas de madera hechas con madera de un árbol nativo llamado raulí, pero por poco tiempo, ya que no pretenden ser vinos finos por su crianza y generalmente se vende cuando son jóvenes y están exultantes de fruta viva, con uno o dos años de vida. Vinos campesinos a rebosar de autenticidad que está generando, dentro del pequeño mundo del vino artesanal, una especie de orgullo y de esperanza sobre el patrimonio que se conserva en el Sur de ese país, no sólo a nivel de cepas de vitis vinifera antiguas que ya casi no existen en otros lugares del mundo, sino que también en formas de hacer el vino que no han cambiado desde hace siglos.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este mes Super Cyclo te envía unos de sus vinos al que llaman ALLÍPALLÁ. La añada 2017 está elaborado con las variedades País en un 60 %, Garnacha tinta en un 25% y Mourvedre en un 15%, uvas procedentes de viejos viñedos del Valle del Maule. En la bodega todo el trabajo que han hecho para vinificar este vino es manual y tradicional, fermentando el mosto de forma natural con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en lagares de cemento y madurándolo en viejas pipas de madera de raulí. Por la simplicidad en su elaboración se puede decir que este AllíPallá es solo jugo de uva fermentado. De apenas 12,5 % alcohol y sin sulfitos añadidos (2 mg/l) es un tinto de perfil fresco y vigoroso y muy aromático con bonitas fragancias a fruta roja ácida silvestre, a vegetales y flores, con notas a pimienta blanca, tierra y ahumados. Bébelo algo fresco sobre los 14-16ºC y en copas que permitan que se vayan abriendo. Por su sutileza aromática y su fluidez, parecerá un vino frágil, pero nada más lejos de la realidad, de hecho, puedes estirar la botella durante varias semanas e irás viendo su evolución manteniéndose siempre vivo, definido, abierto y perfumado. 

Mesina Giovanni Battista Rozzo 2018

Pianello / Umbria / Italia

“I Vini di Giovanni” es Giovanni Battista Mesina, más conocido localmente como «el pastor que hace vino». Sus vinos durante tiempo fueron destinados para el consumo en su pueblo pero, por suerte, con la ayuda del consultor y enólogo Danilo Marcucci, embotelló y empezó a comercializar una pequeña cantidad de su escasa cosecha del 2017.
La familia Mesina es originaria de Cerdeña, pero se mudaron al centro de Umbría cuando Giovanni era un niño en busca de pastos donde poder criar ovejas y hacer queso. Se instalaron en Pianello, un precioso lugar lleno de colinas al norte de Perugia. Allí el negocio familiar desde siempre ha sido la cría de ovejas, unas 1.000 tienen actualmente, y el trabajo diario en la pequeña granja que tienen con diversos cultivos como olivos, árboles frutales y unas tres hectáreas de viñedo. En este viñedo crecen una mezcla de las típicas variedades tintas de la región como Vernaccia Rossa, Sangiovese, Montepulciano y Cilliegolo, y también tienen plantada la variedad blanca originaria de Cerdeña llamada Vermentino. Giovanni siempre ha elaborado una pequeña cantidad de botellas de vinos de una manera intuitiva, autodidacta, sencilla y natural, vinos sencillos con la mínima intervención, sin productos químicos ni ningún tipo de aditivo, vinos llenos de autenticidad y territorio, «da uve vinificate naturalmente».

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Hace tres vinos, unas 2.000 botellas de cada vino; un vino blanco vibrante y muy refrescante llamado “Il Vermentuzzo” que está elaborado con la uva sarda Vermentino; una locura de vino clarete que se llama “Il Chiaretto” un rosado mezcla de un 90% Vernaccia Rossa y un 10% de Ciliegiolo, y el vino que te envía este mes Super Cyclo, su «Il Rozzo”. Es su vino tinto elaborado con un 90% Sangiovese y un 10% Montepulciano, un vino de carácter rústico pero fluido, jugoso y maduro con una buena estructura y profundidad,  muy fácil de beber, un vino ágil perfecto para tomarlo algo fresco sobre los 14-16ºC y en copas grandes para que vaya expresando todo el carácter del campo de Umbria. Por su frescor y fluidez podrás beberlo como aperitivo con embutidos italianos como prociutto o mortadella, y estará tremendo con  patés, platos de pasta con verduras o de carne de cerdo como una baggiana de Perugia, un bocadillo de Porchetta o alguna carne asada con trufa negra de la región. 

CLUB 50 LADY PRUÏNA FEBRERO 2020

Castell d’Encús CUPS 2018

Talarn / Pallars Jussà / Costers del Segre / Lleida / Catalunya

EL CELLER DELS PIRINEUS
« Vinyes a més de 1.000 m, trulls de pedra del segle XII on fermenta el vi, la tecnologia més avançada i sobretot una voluntat de recerca, experimentació i preservació del medi ambient ».

Raül Bobet explica que puso en marcha su proyecto de elaboración de vinos con una clara vocación experimental  juntando tradición, conocimiento e innovación. La finca de Castell d’Encús está situada en el Pallars Jussà, en los Pirineos, dentro de la Denominación de Origen Costers del Segre, en un territorio de montaña donde las 25 ha de viñedos que plantó Raül conviven entre 70 ha de bosques. El clima fresco de la zona permitió que se plantaran de forma experimental variedades como Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Pinot Noir, Syrah, Petit Verdot, Sauvignon Blanc, Riesling, Semillon y Albariño, variedades que no se desarrollan bien en climas más cálidos, pero que en esta finca disponen de unas condiciones idóneas para su desarrollo, una ubicación privilegiada por su altitud entre los 850-1250 m que le aporta al viñedo, a parte de un clima fresco de tipo continental, una gran captación solar que permite una maduración óptima del fruto.

“El projecte de Castell d’Encus es gesta durant vàries dècades d’aprenentatge i meditació. No és més que la persecució d’un somni a través d’un llarg camí -sens fi- que representa un repte i alhora una obsessió per fer vins elegants i frescos a través de la recerca i experimentació i que descriguin el nostre paisatge, clima, costums… El nostre emplaçament al Pirineu lleidatà exemplifica molt bé la nostra proposta”.  
 
Los viñedos se cultivan de forma ecológica sin utilizar pesticidas, herbicidas, fungicidas ni ningún tipo de tratamiento nocivo para el suelo y la biodiversidad del viñedo y su entorno. Las cepas están plantadas con un sistema de conducción en espaldera y en una alta densidad, trabajando el viñedo para conseguir unos rendimientos bajos. Los suelos son predominantemente  de composición franco-calcárea, de bajo contenido en materia orgánica y muy ácidos, con un bajo PH. Este factor,  junto a la climatología continental de un lugar con tanta altura que aporta una aireación regular y un gran contraste térmico entre la noche y el día, actúan como agentes protectores de la planta y hacen que puedan obtener uva sana de forma natural. Una calidad de uva que genera vinos muy expresivos aromáticamente, finos y elegantes,  complejos y con un gran potencial de guarda. Sin duda, estas condiciones privilegiadas para el cultivo ya las debían intuir  los monjes en el siglo XII cuando se instalaron en ese reducto de Talarn.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este vino que te envía Lady Pruïna este mes es una muestra de la voluntad de experimentación incansable de Raül. En ese entorno privilegiado en el que está ubicada la finca, existen unos pocos lagares de piedra de origen medieval en medio del bosque que construyeron los monjes Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén en el s.XII para poder elaborar sus vinos. Raül los recuperó y ya hace tiempo que experimenta la vinificación en estos lagares y para Monvinic Store nos ha regalado la oportunidad de tener un vino blanco elaborado de la manera más similar a la que debían utilizar aquellos monjes; parte de la vendimia seleccionada de la añada 2018 de uva Sauvignon Blanc con una lata acidez  se despalilló y se llevaron las uvas en pequeñas cajas de 10 kg hasta el lagar en el bosque donde se introdujo entera, sin raspón, para que realizara una fermentación espontánea con las levaduras indígenas de la uva y del lugar, a la intemperie, una fermentación que se dio en contacto con las pieles durante 23 días, con la sola protección de un plástico para evitar la lluvia. Una vez el mosto fermentó completamente, el vino estuvo unos meses en dos barricas usadas de roble francés en contacto con las lías, hasta su embotellado, que se ha hecho sin clarificar. No lleva ningún tipo de sulfito añadido en ningún proceso de la vinificación.

Es un vino blanco de elaboración simple, un vino auténtico y representativo de este territorio y su histórica viticultura. Un vino fresco y vigoroso, con una acidez muy marcada que lo hace definido y extendido, de cuerpo medio y una estructura tánica correspondiente a una maceración con pieles, lo que le confiere mucha longitud en boca. Se ofrece en aromas a fruta de hueso y amarilla como albaricoque y membrillo, a hierbas aromáticas de bosque, especias, humos y pedernal… en la botella irá desarrollándose en complejidad y densidad en boca. Bébelo fresco pero no demasiado frío, sobre los 10-12ºC estará muy bien, y en copas grandes sirviendo poco para que vaya expresándose. Es un vino que una vez abierta la botella aguantará mucho tiempo ya que por su salud la oxidación no deteriora sus características si no que, por el contrario, respira y va aumentando su complejidad y vitalidad. Puedes tomarlo con un sinfín de propuestas de maridaje como un rico aperitivo con conservas y salazones, con platos de pescado y marisco, de verduras, de setas, de carne de ave, con quesos… estará genial con algún plato tradicional de la cocina pallaresa como un Arròs amb bolets Carreretes. 

Christophe  Lindenlaub «A Griffes Acerees» Riesling Nature 2016

Dorlisheim / Alsacia / Francia

La familia Lindenlaub ha estado cultivando vides en Alsacia desde finales del s.XVIII. Christophe es hoy en día el sucesor de esta saga de pequeños vignerons y cultiva con la misma pasión, tradición y respeto por este patrimonio natural familiar que tenían sus antecesores. Trabaja una agricultura orgánica desde el año 2009 en 10 hectáreas que se extienden en pequeñas parcelas sobre las laderas llamadas Husaren, Stierkopf y Rangenberg situadas los pueblos de Dorlisheim y Mutzig, en Molsheim, en el departamento del Bajo Rin alsaciano, parcelas con suelos variados de caliza, arcilla y arena.  El reto de este pequeño viticultor es crear vinos naturales de alta calidad con un cultivo y una vinificación en total respeto por la naturaleza y el medio ambiente, sin artificios y sin utilizar productos químicos. Desde el año 2009 trabaja todo de manera orgánica y con esta línea de labor artesanal obtuvo la certificación AB en 2012. 

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En la bodega vinifica con una intervención lo menos invasiva posible, buscando la personalidad natural de la fruta, la expresión del lugar. Por eso sus vinos están llenos de energía, son expresivos, fragantes y con mucho extracto de fruta . Este Rieslig que te envía Lady Pruïna este febrero fermentó de manera espontánea y muy lentamente en una pequeña tina de acero inoxidable, sin control de temperatura y, tras una corta estabilización natural, se embotelló sin filtrar, sin clarificar y sin adición de sulfitos (8 mg/l). Es una bomba de materia, con mucha presencia en boca, amplio y gustoso, envolvente y persistente, pero con una marcada acidez que da aporta mucha vida y frescor. Aromáticamente es intenso, predominando una fragancia cítrica refrescante a cítricos como el  pomelo y la mandarina, con notas a flores silvestres y especias.

Bébelo fresco sobre los 8-10º, en copas grandes de forma vertical, si puedes decantalo porque tiene diversas familias de aromas que irán apareciendo con la oxigenación. La posibilidad de maridaje con alimentos es muy amplia ya que, además de aportar mucha frescura, tiene una densidad y potencial aromático suficiente para poder combinar con platos muy sabrosos e intensos. Irá bien acompañado por ejemplo de pescados ahumados, carnes muy grasas como el pato, con foie y rillette, con platos de pescado como arroces sabrosos, calderetas y fideua, con todo tipo de marisco, con comida asiática y muy condimentada y, por supuesto,  tiene muy buena combinación con la mayoría de quesos evolucionados y complejos de cuajada enzimática de pasta blanda y de corte. Lo mejor es beberlo con un buen Baeckeoffe, un típico estofado alsaciano hecho con carne de cerdo y patatas macerados y cocidos durante horas con vino blanco.

Calabretta Cala Cala Rosso NV

Randazzo / Etna / Catania / Sicilia / Italia

Calabretta forma parte de esas pequeñas bodegas significativas en el redescubrimiento que se da desde hace unos años de la región siciliana del Etna como territorio significativo en la producción de vinos artesanales de gran calidad. Una resurrección que se da tras años de olvido, un olvido que, por otro lado, ha permitido que se hayan mantenido un importante patrimonio de tradicionales y formas locales de cultivar y elaborar vino. Hoy en día Massimiliano representa la cuarta generación de viñateros de la familia Calabretta en esta región al norte de Catania.

“Il Magma nell’anima”

La región del Etna es un lugar influenciado por el gran volcán activo de más de 3.000 m de altitud. Aún así, muestra una gran heterogeneidad en cuanto a terruños y parcelas ya que cuenta con gran variedad de tipos de suelos, de exposiciones, de microclimas y de alturas. Los suelos volcánicos predominan en toda la zona pero hay una gran variabilidad de texturas según la composición de la lava que forman lo que ellos llaman el  suelo «ripiddu».

“Questa diversità “tettonica” ha originato suoli con eterogenee caratteristiche fisico/chimiche che, unitamente a differenti quote altimetriche (da 600 a 1000 m) ed esposizioni al sole, ha dato vita a “contrade viticole” con caratteristiche pedo-climatiche non uniformi e che generano vini dalle marcate particolarità organolettiche”

Desde la década de 1990, Massimo y Massimiliano, padre e hijo, han cultivado sus propios viñedos, algunos de gran calidad como Passopisciaro, Calderara y Solicchiata, parcelas con viejas cepas de las antiguas cepas sicilianas Nerello Mascalese y Nerello Cappuccino conducidas con la tradicional poda en vaso llamada “alberello”. Están ubicadas en terrazas de muros de piedra seca muy antiguos que ellos recuperan manualmente año tras año. El  trabajo en el campo que hacen, sigue las formas tradicionales de la viticultura centenaria del Etna, de forma orgánica, haciendo todas las labores a mano con la azada, sin productos químicos. Este tipo de cultivo orgánico, junto a la altitud de los viñedos, que está entre 600 y 1000 m, y el viento constante, facilita la salud del las cepas, por eso en el campo solo han de hacer unos pocos tratamientos de superficie con azufre y sulfato de cobre. También promueven la cubierta vegetal para ayudar a generar un buen equilibrio en la biodiversidad y cuando es necesario aran para airear el suelo.

La vendimia se da tardíamente a mediados de octubre, un momento en el que el fruto, que ha madurado muy lentamente, está en su madurez perfecta. Esta vendimia tan tardí en un clima del mediterráneo y Sur lo consiguen por diversos factores: el más significativo es la influencia de la “terra nera” volcánica, un tipo de suelo que permite que sólo se caliente la superficie pero no sucede así con el interior de la tierra, que se mantiene fresca y húmeda. También hay que sumar otras condiciones de la región como la gran oscilación de térmica entre el día y la noche, las precipitaciones habituales y la influencia de un viento regular que enfría las plantas. Con todas estas condiciones, los buenos viñateros del Etna consiguen, en un clima tan caluroso y con una alta radiación solar, hacer vinos de perfil fresco que parecen de un clima de otra latitud más norte. 

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este mes de febrero Lady Pruïna te envía su vino tinto Cala Cala Rosso. Está vinificado en el pueblo de Randazzo  donde tienen su bodega subterránea con varios niveles excavados en la roca de lava, una ubicación que permite condiciones ideales y totalmente naturales de temperatura y humedad. Allí almacenan barricas y grandes botti de madera muy vieja de roble eslavo que les permiten hacer largas crianzas, algunas de más de 10 años, como se hacían en el pasado, consiguiendo una precipitación natural de las lías y los tartratos y afinando los vinos.

Cala Cala significa «Gulp, Gulp», que es probablemente la mejor manera de describir este vino ya que es uno de sus vinos más frescos y fluidos que elaboran. Está hecho con uva de las variedades Nerello Mascalese en un 95% y Nerello Cappuccio el 5% procedente de las varias parcelas alrededor del volcán que posee Calabretta, a unos 750 m de altitud y con exposiciones variadas. Parte de la composición de este vino son vinos de guarda hechos a partir de viñedos viejos, vinos desde el año 2005 envejecidos en los grandes botti, y la otra parte son vinos más jóvenes, de dos o tres añadas, hechos a partir de las cepas más jóvenes, vinos que han permanecido un corto tiempo en tinas de acero inoxidable. Es un vino mezcla de añadas y de estilos que es una representación sencilla y auténtica de todo el territorio y la manera de hacer de ellos. Con apenas 13.5% vol de alcohol, se muestra profundo y superficial a la vez, austero y delicado, suave y algo tánico a la vez… una locura de aromas a tierra, humo y pedernal que a ratos están por encima de los afrutados y florales, que se muestran más tímidos y complejos, un vino necesario para entender cómo son los vinos de este lugar de mar, calor y frescos suelos volcánicos. Tómalo fresco sobre los 14- 16ºC y en copas grandes de tipo vertical sirviendo poca cantidad. Es para morirse si lo disfrutas solo una tarde con sol de invierno, pero si quieres beberlo con comida, estará perfecto con platos igualmente sencillos pero sabrosos como un bocadillo de mortadela… ni qué decir tiene que el maridaje perfecto es una Caponata siciliana acompañando un Falsomagro.

¿Quieres saber qué vinos contiene el Club 70 de este mes?

CLUB 30 MR. ROOTS FEBRERO 2020

Vitivinicola Estacion Yumbel-Quinta de Unihue País 2017 

Fundo Quinta de Unihue / Yumbel Estación, Valle del Bío Bío / Sur de Chile

La pequeña bodega de Mauricio González Carreño y su familia se llama Quinta de Unihue y está en Yumbel Estación, en el Valle de Bío-Bío, en la zona conocida como Secano Interior, situada en el Sur de Chile.

“Nuestro viñedo y bodega llevan el nombre de la antigua estación de tren cercana. Cultivamos viejos viñedos. Nuestras prácticas de viticultura y enología son parte del patrimonio agrícola tradicional de los españoles coloniales”.

Mauricio es parte activa de ese resurgimiento que se está dando desde hace algunos años en la vitivinicultura chilena más auténtica y valiosa. Hace vinos con la misma filosofía que otros pequeños productores chilenos como Roberto Henríquez, Manuel Moraga y  Renán Cancino, siendo todos productores de vinos pipeños sencillos, vinos “campesinos” como ellos dicen, vinos llenos de personalidad, origen, historia y territorio. Juntos forman parte de la Asociación de Productores de Vinos Tradicionales Campesinos de Chile (PVCh), creada en el año 2014 y dirigida por Macarena Lladser, sumiller, fotógrafa y gran defensora del vino natural. 

Ha trabajado durante años en varios proyectos de diversa índole como Altos de las Hormigas en Argentina y ha sido socio y productor en el valioso proyecto artesanal de vinos chilenos llamado Tinto de Rulo. Recientemente se instaló en una zona del campo más al Sur, en el llamado Fundo Quinta de Unihue, en el secano costero, para poder producir vinos sencillos en una austera bodega de adobe tradicional y cultivar en suaves laderas entre bosques y matorral 4 hectáreas con viejas cepas supervivientes de uva País principalmente y algo de Malbec y Carignan injertados sobre viejas cepas de País. Parras de más de 200 años sobre suelos graníticos y volcánicos, cepas que forman parte de ese gran patrimonio de las vides más antiguas del mundo que se conserva en el Sur del país .  Estas viejas cepas autorreguladas las cultiva acompañando su lenta evolución manualmente con la azada, sin utilizar productos químicos, sólo azufre, y sin riego.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

En su pequeña bodega vinifica de manera tradicional con mínimas intervenciones, sin productos químicos ni manipulaciones artificiales, como siempre se ha elaborado en esta zona rural de Chile aislada de la evolución de la industria enológica, vinos “naturales” que en Chile dicen que son “a poto pelao”, sin nada, solo jugo de uva fermentado. Mauricio busca vendimiar tempranamente para conseguir una fruta más ácida y aportar más tensión y frescor a sus vinos. La uva se despalilla manualmente con zaranda de madera de coligüe y las fermentaciones se hacen de forma espontánea con las levaduras indígenas y sin control de temperatura en viejos lagares. Las crianzas se dan en viejas pipas de unos 80 años de madera de raulí, un árbol nativo de Chile. Los vinos se embotellas sin filtrados, sin clarificados y sin añadir sulfitos. Pura uva. 

Este mes de febrero Mr. Roots te envía uno de sus vinos,  su Quinta de Unihue de la añada 2017 elaborado con uva País 100%, un vino tinto de media capa de perfil fresco y jugoso, muy bebible, un vino ligero y con nervio que regala multitud de aromas a fruta roja ácida como cerezas y cassis, a cítricos como el pomelo, a flores silvestres y con un sinfín de sutiles perfumes que le aportan complejidad con recuerdos a bosque y matorral, mentolados y tierra húmeda… Un vino tinto para disfrutar de los vinos chilenos más puros y representativos que nos transportan en el tiempo a otras épocas y nos ofrecen nuevos perfiles aromáticos y gustativos. Tómalo algo fresco sobre 14-16 ºC y en copas lo suficientemente grandes como para que vaya abriéndose poco a poco y pueda mostrar tosa su sutileza. Lo puedes tomar con muchos alimentos tipo platos sencillos como pastas, pizzas y empanadas, estará muy bueno con platos de carne blanca como una Pintada asada con salteado de invierno, pero, como mejor estará, será con algún plato de la cocina local del Sur de Chile como unas Pantrucas  o un  Pulmay. 

¿Quieres saber qué vinos contienen los otros Clubs de este mes?

CLUB 70 SUPER CYCLO ENERO 2020

The Supernatural Green Glow Sauvignon Blanc 2015

Hawke’s Bay / Isla Norte / Nueva Zelanda

The Supernatural Wine Co. se fundó en el año 2009 por Gregory Collinge y es un proyecto de elaboración de vinos blancos artesanalmente vinificados por Hayden Penny en una ladera llamada Millar Road, en las colinas de Tuki Tuki de la región Hawke’s Bay, en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Desde el año 2015 los viñedos están certificados como producción orgánica por BioGro New Zealand.

Su filosofía de trabajo se basa en trabajar de forma orgánica y manual los diferentes terruños mediante procesos tradicionales para que todos los vinos sean lo más naturales posible y que tengan una vinculación directa con el terroir. Para ello cultivan sin productos sistémicos, sin irrigación y buscando rendimientos bajos que aporten fruta de gran calidad para poder trabajar en la bodega de forma poco invasiva. Para las fermentaciones utilizan levadura autóctona y no agregan nada a los vinos más que un poco de azufre antes del embotellado. Desde el 2015, cuando comenzaron a utilizar prácticas agrícolas biodinámicas, embotellan los vinos sin filtrar ni clarificar y en algunos casos, como en su cuvée MINUS 220, tampoco añaden dosis de sulfuroso. Todos los vinos que elaboran son de perfil aromático, con bajo contenido de azufre o nada y fermentados con algún tiempo de maceración con las pieles, pero siempre buscando un estilo afrutado, fresco, muy limpio y definido.


El viñedo Millar Road lo forman unas 20 hectáreas de vegetación con 8,9 hectáreas con vides que plantaron en el año 2004, 8 ha de Sauvignon Blanc y 0,9 ha de Pinot Gris. Millar Road está cerca del famoso viñedo Te Mata Coleraine. Es una ladera orientada al Norte con una importante influencia oceánica. Los suelos son arcillo-calcáreos con influencia volcánica, un tipo de suelo allí clasificado como suelo franco arenoso Matapiro sobre arenisca y lutita carbonosa del Grupo Kidnappers. La mayoría de los viñedos de Nueva Zelanda se encuentran en planicies con suelos fértiles de grava aluvial, pero el suelo de este viñedo es bastante distinto al contexto general de Nueva Zelanda y genera unos vino mucho más concentrados y profundos, como este vino que te envía Super Cyclo este mes de enero.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Green Glow 2015 es, como su nombre indica, un resplandor verde 100% Sauvignon Blanc. La uva seleccionada procede de la parte más oriental del viñedo, una zona con suelos más pobres y mayor exposición al viento, factores que generan menores rendimientos y bayas más pequeñas y maduras. La uva se despalilló pero no se estrujó y el mosto permaneció macerando con las pieles durante toda la fermentación, que se produjo de forma natural con las levaduras indígenas. Tras la fermentación, se separaron las pieles y el vino permaneció en contacto con las lías durante seis meses para desarrollar aún más textura y concentración. Es un vino de perfil orange o ámbar, texturado y jugoso, muy aromático con los aromas y sabores más auténticos y penetrantes de esta variedad Sauvignon, como recuerdos a fruta tropical y cítrica y una refrescante acidez al final que lo hace energético, expresivo y sabroso. Es un 2015 que, con una dosis muy baja en azufre en el embotellado, muestra ahora un perfil maduro, algo oxidativo y opulento con recuerdos a frutos secos y levadura y otras notas profundas a fruta y flores secas. Un vino muy interesante para reconocer otras elaboraciones neocelandesas. Bébelo fresco sobre los 10-12ºC y en copas grandes sirviendo poca cantidad. Estará muy rico acompañando platos de pescado y marisco como una Brandada de bacalao o un arroz negro, con carne de ave y de cerdo tipo un pollo con gambas… pero sin duda estará más que bueno con algún plato neocelandés como un Colonial Goose o un Hangi maorí.

Testalonga El Bandito King of Grapes Grenache 2014

Piketberg / Swartland / Sudáfrica


Craig Hawkins hace vino natural, como él dice en sus etiquetas, “made from grapes”. Su presencia en la vitivinicultura de Swartland está creando una auténtica revolución en toda Sudáfrica. Es un elaborador innovador y arriesgado que estuvo un tiempo trabajando con Eben Sadie a partir del 2006, gran precursor de la vitivinicultura artesanal de esa región y quien le abrió la mente a una nueva manera de interpretar el terroir. Después vino a Europa y estuvo formándose en Francia junto a Tom Lubbe en Domaine Matassa, según dice Craig, su mayor influencia, después en Portugal, en España… volvió a su casa y ya en el año 2008 empezó su propio pequeñísimo proyecto Testalonga elaborando un vino, un Chenin Blanc macerado con las pieles al que llamó El Bandito. Actualmente cultiva en Biodinámica 10 has alquiladas y repartidas por diferentes parcelas en Paardeberg.
Pese a dar vueltas por todo el mundo, Craig tuvo claro que quería cultivar la tierra y hacer vinos en Swartland, su tierra natal. Este es un lugar de viñedo de secano de clima muy muy cálido, en el que se pueden encontrar multitud de microclimas y suelos, los más preciados son los de granito descompuesto o semi-descompuesto y los de pizarra. Allí las cepas han tenido que defenderse y adaptarse completamente al suelo y al clima. Hay plantadas desde hace años gran variedad de cepas de clima cálido, especialmente las francesas del Rhône, como Grenache, Cinsault o Syrah, y entre las blancas especialmente la Chenin Blanc. Durante mucho tiempo estuvo olvidado para la producción de vino de calidad, pero desde hace unos años se está dando un renacimiento con el trabajo de algunos pequeños elaboradores que están explorando el potencial de esta región, un trabajo que ha originado lo que ellos llaman The Swartland Revolution.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?


Los vinos de Craig son siempre fluidos y frescos pero con mucha complejidad, como éste que te envía este mes Super Cyclo. Este es el gran reto de Craig. Para él la vinificación ha de ser simple ya que la complejidad real viene del trabajo en el viñedo, de una agricultura artesanal que, junto a un trabajo en la bodega enfocado en minimizar la intervención, deja presente en la mayor medida posible la pureza e identidad del fruto. Lo que él busca es acidez y sabor a la vez. Por eso vendimia la uva lo antes posible para mantener siempre esa parte fresca y vibrante. Son vinos con muy poco grado, apenas 12º tiene esta Garnacha, pero siempre intensos y sabrosos. Cómo lo consigue en un clima cálido y seco como el de Swartland, es donde está la clave. Está claro que controla a la perfección el momento de vendimia ya que consigue hacer vinos realmente frescos a la vez que estructurados, sápidos, con intensidad de aromas y sabores y con una gran capacidad de envejecimiento.

Esta Grenache Kind of Grapes del 2014 se vinificó de forma artesanal, sin adición de ningún producto enológico, con sus levaduras salvajes y sólo con dosis mínimas de SO2 en el embotellado, sin filtrados, sin clarificados y sin nada de nada, sólo uva. Vino puro y extremo. Fermentó y maduró en pequeñas cubas y barricas neutras usadas. Es un vino tinto de carácter lineal, lleno de acidez y sutil mineralidad, fresco y a la vez con un bouquet desarrollado y envolvente, con aromas y sabores a sandía, granada, cerezas en licor, a piel de naranja confitada, tierra húmeda, flores secas, hojarasca, setas… con un largo final amargo y ligeramente dulce… una locura… Tómalo así solo en una copa grande de tipo Borgoña, a unos 14-16ºC, y deja que se oxigene tranquilamente y vaya mostrando toda su delicadeza. Bébelo acompañado de comida sabrosa, perfecto ahora en otoño con un plato de pasta con setas y trufa o algún plato más graso como un tradicional bocadillo sudafricano Bunny Chow de conejo guisado con especies o unas Migas de Teruel. ¡A disfrutar!

Vall Malenya Rouge Recto Verso 2015


Collioure / Roussillon / Francia


Este 2015 fue la primera cosecha de Xavier Bismuth quien, apasionado por la región de Roussillon y sus viñedos sobre esquisto, dejó su trabajo en París y se trasladó a Collioure para elaborar unas pocas botellas de vinos sencillos y auténticos que fueran capaces de expresar un territorio tan especial como es la Côte Vermeille. Forma parte de este colectivo tan activo y regenerador del territorio situado en Banyuls que se llama Les 9 Caves, trabajando junto a otros viñateros como Bruno Duchêne, Thierry Diaz , Vinyer de la Ruca o La Cave des Nomades. Con una producción de apenas 1000 botellas, los vinos de Xavier son una clara representación de lo que es el trabajo dedicado y sensible de un pequeño vigneron. Cultiva dos hectáreas de viñedos, dos pequeñas parcelas, una en Collioure y otra en Banyuls, con un trabajo en orgánico con prácticas en biodinámicas desde 2016. En la bodega trabaja sin intervenciones dejando que sea la uva la que defina el perfil y calidad del vino.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?


Este Recto Verso que te envía Super Cyclo es un vino tinto elaborado casi en su totalidad con Grenache Noir cultivada sobre suelos de esquisto. De color granate oscuro, es un vino potente y texturado que muestra su origen mediterráneo, con una evolución bonita que le ha creado un bouquet complejo y profundo donde la mineralidad del terreno está más presente. Se expresa en nariz de forma limpia, precisa e intensa con un perfume a fruta negra silvestre con notas de violeta, especias, cuero, tierra y pedernal. Tómalo sobre los 16-18ºC en copas grandes dejando que respire poco a poco. Bébelo junto a platos grasos y sabrosos como con un paté en croûte, con platos de carne a la brasa o al horno, con estofados como unas albóndigas con patatas…. Estará bien rico con algún plato tradicional de Occitania como El cassoulet de Castelnaudary a base de alubias blancas, pato confitado, jarrete, salchichas de Toulouse y corteza de tocino… ahí queda…

CLUB 50 LADY PRUÏNA ENERO 2020

Claus Preisinger Kalkundkiesel Rot 2017

Gols / Burgenland /Austria

Claus Preisinguer es un joven viticultor que elabora vinos en la región de Burgenland, en las tierras Pannobile, región de la costa noreste del lago Neusiedl. Retomó la bodega que tenía su padre a finales de los años 90 tras estar un tiempo trabajando con Hans Nittnaus. Su primera añada comercializada fue la del 2000 y desde entonces ha ampliado las 3 hectáreas de su padre hasta las 19 hectáreas de viñedos que cultiva hoy en día. Sus terrenos, plantados principalmente con las cepas autóctonas tintas (90%) Zweigelt, Blaufränkisch, St. Laurent y las blancas (10%) Grüner Veltliner y Weissburgunder, se extienden a través de 64 pequeñas parcelas repartidas en las localidades de Weiden, Gols y Mónchhof. Los tipos de suelos que hay en estas parcelas son algunos con más componentes calcáreos (kalk) y otros con gravas (kiesel), tipos de suelos que aparecen siempre en los nombres de sus vinos subrayando la gran influencia que tienen en la estructura de éstos.
Pese a ser uno de los vinateros austriacos más seguido y respetado por la calidad de sus vinos, tiene una pasión por el vino insaciable y está siempre en continuo dinamismo y experimentación buscando nuevas líneas de trabajo para encontrar diversas expresiones entrono a la elaboración de sus vinos artesanales, vinos que puedan llegar a ser una clara y variada representación del territorio del Burgenland. Con un activo y minucioso trabajo cultiva sus viñedos de forma orgánica y equilibrada siguiendo los preceptos de la Biodinámica con cobertura vegetal, compost, plantas homeopáticas… Con ello consigue una uva sana y de gran calidad que le permite en la bodega realizar en las vinificaciones solo aquellas intervenciones imprescindibles y dar la mayor libertad posible a la evolución natural de los vinos durante todo el proceso de fermentación y crianza. Esta forma de trabajar le permite crear vinos excepcionales, individuales y auténticos como este que te envía Lady Pruïna.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Este vino tinto Kalkundkiesel Rot 2017 está elaborado con las variedades tintas Zweigelt y Blaufrankisch y una pequeña parte de alrededor del 20% de uvas blancas. La fermentación se hizo de forma espontánea con las levaduras nativas en pequeños depósitos de acero inoxidable y después pasó a madurar en barricas usadas durante unos meses. Se embotelló sin clarificación ni filtración y con una pequeña dosis de sulfuroso. Con apenas 12% vol de alcohol, es un vino tinto de perfil ligero y delicado, muy fresco y afrutado, con un sutil perfume a frutas rojas, remolacha y violetas… pura fruta del norte. Por su baja graduación y perfil fino, es un vino perfecto para beber sólo, pero si quieres que acompañe alimentos, por su acidez y por no ser demasiado tánico, en general combinará bien con platos donde haya componentes ácidos y grasos, no muy intensos como platos de pasta, verduras a la brasa, arroces de carne de ave, patés y rillettes, fiambres y embutidos… y estará tremendo con algún plato típico austriaco como un filete de ternera Tafelspitz acompañado de rábano picante o Selchfleisch (carne ahumada) con Sauerkraut (col agria).

Strekov 1075 Frankovka 2016

Strekov/ Nitra / Bratislava / Eslovaquia

Strekov es un pequeño pueblo de Eslovaquia que se encuentra en la región de Nitra, distrito de Nové Zámky, en la parte sudoeste del país, cerca de la frontera con Hungría. Allí, desde el 2002 Zsolt Sütő y Tibor Melecsky cultivan 12 hectáreas de viñedos repartidos en diferentes pequeñas parcelas situadas en las terrazas de las colinas de Pohronská Pahorkatina, en las tierras bajas del Danubio, un lugar lleno de campos de cultivo y bosques de robles y acacias, un territorio precioso con estanques y marismas que crean un microclima húmedo y temperado único. El nombre de la bodega de Zsolt contiene el número 1075, que es la fecha de la primera anotación escrita sobre el pueblo de Strekov. Él dice que incluir esta fecha en el nombre de la bodega “es una expresión simbólica de nuestra lealtad a la tradición, a la naturaleza y a los valores en el cultivo de la uva y en la elaboración del vino Strekov”.

Viñedos en las terrazas de las colinas de Pohronská pahorkatina

Los viñedos los fueron recuperando poco a poco desde el inicio del proyecto y tras 7 años de trabajo consiguieron cultivarlos de manera totalmente orgánica y tradicional a mano y sin utilizar productos químicos y con muy bajos rendimientos sobre los 25hl / ha, obteniendo así un equilibrio natural y sanador en los viñedos. Son terrenos plantados con cepas de antiguas variedades de uvas autóctonas de la Europa Central como la Rizling Vlašský (Welschriesling), Veltlínske Zelené (Grüner Veltliner), Modrý Portugal, Frankovka modrá (Blaufränkisch), Dunaj, Alibernet, Furmint y Svätovavrinp. Gran parte de las cepas están dirigidas en vertical como enredaderas con los tradicionales postes de madera que se han utilizado siempre en la región para conducir las cepas en altura. En las capas superiores del viñedo los suelos consisten principalmente en arcilla franco-limosa sobre un terreno más pobre compuesto por sedimentos marinos, areniscas y vetas de piedra caliza. Las capas más profundas del suelo son de arcilla amarilla y azul grisácea.


En la bodega, los vinos fermentan de forma natural y lentamente en barricas viejas y tinas de madera abiertas sin ningún aditivo y sin control de temperatura o intervención mecánica, un tipo de elaboración intuitiva y sencilla que sigue los antiguos métodos de producción de la región. En los últimos años Zsolt se está dedicando más a reproducir estos métodos ancestrales de vinificación del vino natural, por eso deja macerando los vinos blancos largos periodos en contacto con las pieles, otros los mantiene protegidos con gran parte de las lías en la botella como su Nigori, e incluso algunos los envejece mezclando diferentes añadas bajo un velo de levaduras como su vino Porta #3. Todos los embotella con sus sedimentos, sin filtrar, sin clarificar y sin añadir azufre… como explica Zsolt, “la larga maduración del sedimento sin el uso de azufre garantiza un fuerte carácter de terruño en nuestros vinos”. Este trabajo tan puro y dedicado genera unos vinos naturalmente fuertes y estables, que respiran pero no se oxidan, vinos como se han hecho siempre allí.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Su vino Frankovka 2016 que te envía este mes Lady Pruïna es una locura de vinos tinto elaborado con la uva Frankokva modrá, la Blaufränkisch austríaca. Proviene del viñedo llamado Údolie Márie, un viñedo con muy bajo rendimiento del que apenas se vendimian medio kilo por cepa. Para su elaboración el mosto fermentó durante tres semanas en cubas de madera abiertas y maduró durante nueve meses en barricas viejas de 500 litros. Es un vino tinto de perfil fresco y ágil con 13% vol. alcohol, de carácter profundo, complejo y con cierta tensión vegetal, pura energía de fruta y suelo. Bébelo fresco sobre los 16ºC y en copas grandes. Lo puedes tomar solo porque es delicado y refrescante, pero si quieres combinarlo con comida, estará muy bien con platos de carne blanca y de cerdo, con platos de pasa, con patés, quesos de pasta blanda… pero estará más que bien con algún plato eslovaco como un Bryndzové halušky, un plato de ñoquís de patatas con queso de oveja y bacon frito….

¿Quieres saber qué vinos contiene el Club 70 este mes?

CLUB 30 Mr. ROOTS ENERO 2020

XOSE MANUEL LOURIDO RAIA SECA BLANCO 2015

Verín / Monterrei / Ourense / Galicia

La familia de Xose Manuel Lourido se ha dedicado al cultivo de viñedos en la zona de Ribeiro desde hace muchas generaciones, casi desde aquel tiempo en el que esta región vitivinícola era una de las más importantes en Europa gracias al trabajo de los monasterios cistercienses. Xose estudió ingeniería agrícola y trabajó durante años para cooperativas vinícolas hasta principios de la década de 2000, cuando se generó una nueva tendencia en el mundo del vino hacia lo originario y territorial recuperando zonas y variedades autóctonas, una nueva perspectiva esperanzadora que también llegó a Galicia y permitió que Xose participara en la generación de las bodegas Dominio do Bibei y Coto de Gomariz. En el año 2014, se estableció en la zona de Monterrei, en Orense, una zona limítrofe con Portugal tradicional para la vitivinicultura. Allí creó su propia pequeña bodega, Raia Seca,  que significa “límite seco”, ese lugar mítico, hoy en día muy despoblado, donde Galicia y el norte de Portugal se encuentran.

Monterrei tiene un clima principalmente atlántico pero con una gran influencia continental por su situación interior lejos de la costa, una zona más seca que permite a Xose tener unos viñedos sanos y hacer un cultivo tradicional orgánico y sostenible sin productos sistémicos, unos cuidados que hace a base de tisanas homeopáticas y dejando que otras plantas proliferen en la parcela buscando un ecosistema equilibrado y unos rendimientos muy bajos, unos rendimientos con los que consigue un fruto de gran calidad que le permite una vinificación muy poco intervencionista. Cultiva la variedad Arauxa (Tempranillo) y la antigua variedad blanca Treixadura, con la que está elaborado este vino que te envía Mr. Roots.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

Las cepas de esta Treixadura apenas ocupan 0, 14 ha de una pequeña parcela llamada “Terra Rubias”, un terreno con suelos arenosos y gran cantidad de cuarzo. Para hacer este vino la vendimia se hizo a mano, la uva se despalilló y se mantuvieron las pieles en contacto con el mosto durante dos días. Tras la maceración y un suave prensado, el mosto pasó a fermentar en un depósito de acero inoxidable con sus levaduras nativas y sin control de temperatura. Cuando finalizó la fermentación maloláctica y tras un tiempo de estabilización natural, el vino se embotelló sin filtrar ni clarificar y con una dosis mínima de SO2. Es un vino blanco con mucha presencia y densidad en la boca y  una acidez refrescante y vital que lo hace equilibrado y fresco. De aromas y sabores austeros y auténticos a campo y matorral, con sutiles notas a frutas blancas y de hueso crujientes. Bébelo a una temperatura fresca pero no demasiado fría, sobre 10-12ºC ya estará bien, y en copas grandes de tipo vertical. Hará un buen maridaje con platos de pescado y marisco, de carne de ave, verduras… pero estará para quitar el sentido con algún regalo de la gastronomía gallega como una buena empanada de zamburiñas o un lacón con grelos. 

QUINTA MILÚ LA COMETA 2018

La Aguilera / Burgos / Ribera del Duero / Castilla y León

Quinta Milú es parte de la vitivinicultura en la Ribera del Duero que hace Lively Wines, un proyecto muy valioso y energético del asturiano Germán R. Blanco. El motor de su trabajo lo sintetiza en estos 13 puntos de su «manifiesto»:
1. Nuestro sello garantiza que está usted ante un VINO ARTESANO Y VIVO. Elaborado con la mínima intervención posible con el fin de respetar el lugar en el que han nacido las uvas que le dieron vida.
2. Creemos firmemente que los vinos tienen que ser fieles representantes de LA TIERRA en la que nacen.
3. Está elaborado con uvas cultivadas de MANERA TRADICIONAL, ORGÁNICA Y SOSTENIBLE.
4. En EL CULTIVO de nuestras uvas NO se utilizan bajo ninguna circunstancia, pesticidas, herbicidas, tratamientos sistémicos o abonos químicos.
5. Creemos firmemente que en LOS SUELOS comienza todo y por eso luchamos por mantenerlos VIVOS.
6. Nuestros vinos se elaboran con uva vendimiada A MANO.
7.  Nuestros vinos son básicamente ZUMO DE UVA FERMENTADA con dosis mínimas de sulfuroso.
8. Ni la tecnología ni la mecanización podrán sustituir jamás a LA PASIÓN de los pequeños viticultores artesanos.
9. Nuestros vinos son siempre VINOS DE PUEBLO, entendiendo esto como una delimitación geográfica exclusiva, ya que entendemos cada pueblo, con su historia, parajes y suelos, como un paisaje único que merece ser puesto en valor.
10. Elaboramos nuestros vinos viña a viña. Entendemos que la mejor forma de conocer la biodiversidad de nuestros paisajes a través de nuestros viñedos y sus suelos es elaborando cada parcela de manera INDIVIDUAL.
11. Todos nuestros vinos tienen CRIANZA. Entendemos la crianza como una maduración guiada en la que no necesariamente tiene que intervenir la madera. Usamos diferentes materiales como el hormigón o el barro cocido y cuando usamos madera vamos siempre a tamaños grandes y barricas usadas. Nuestra crianza busca siempre realzar nuestro trabajo de agricultores.
12. No clarificamos ni estabilizamos jamás  y normalmente NO FILTRAMOS nuestros vinos. Si alguna vez se filtran es de manera muy suave y ligera.
13. La verdadera belleza de los vinos con alma está en la suma de sus imperfecciones. Siempre entró la luz a través de las grietas…

Los viñedos de Quinta Milú están situados en La Aguilera, en la provincia de Burgos. Allí Germán lleva ya 10 años elaborando lo que él llama «vinos de pueblo» a partir de unas cuantas parcelas de viejas cepas de Tinto Fino, el nombre regional de la Tempranillo.  El cultivo, como explica en su manifiesto, es totalmente orgánico y respetuoso con el entorno, buscando un equilibrio natural y sanador. Una vez la uva llega a la bodega, se respeta y preserva la individualidad del fruto y de cada terroir haciendo multitud de micro-vinificaciones según las diferentes viñas en diferentes depósitos adaptados al suelo y carácter de cada parcela, por lo que se utilizan barricas abiertas, ánforas o tinas de roble. Para las elaboraciones se recuperan antiguos métodos ya casi olvidados como el pisado con los pies para conseguir extracciones más delicadas, «nos gusta más la palabra infusión que la palabra extracción» comenta Germán.

¿CON QUÉ, CÓMO Y CUÁNDO LO BEBO?

El vino que te envía este mes Mr Roots es Quinta Milú LA COMETA 2018. La uva procede de los viñedos llamados El Cangrejo, Peñas Heladas, Galón, Bellavista, Trasconvento y El Picón de La Peñuela, situados en el pueblo de La Aguilera, a una altitud entorno a los 900 metros y con suelos areno-arcillosos y arcillo-calcáreos. La  edad media de estas viejas cepas conducidas en vaso tradicional es de 70 años de media y hay una  densidad de plantación de 2500 cepas/Ha.
Para la elaboración de este vino, la vendimia se hizo a finales de septiembre de forma  manual con una selección estricta en la viña y en diferentes pasadas. Parte de la vendimia se despalilló y parte no, la parte  de racimo entero sin despalillar no se estrujó si no que se pisó con los pies.
La fermentación se hizo de forma natural con las levaduras indígenas y haciendo bazuqueos regulares, diferenciando las parcelas trabajando en fudres de roble de 3000 y 4000 litros, en barricas abiertas y en ánforas de barro según la procedencia. La crianza fue de 13 meses en los fudres de roble y en barricas francesas usadas de 500 y 225 litros. Sólo se añadió una dosis mínima de sulfuroso en el embotellado, que se hizo sin filtración, estabilización o clarificación.
El resultado de este trabajo tradicional y respetuoso con el fruto es un vino tinto lleno de territorio y identidad, un vino expresivo y vivo. En boca se muestra con extracto de materia y presencia, con aroma intenso a fruta roja y negra silvestre y flores y hierba de monte, con notas a cacao y tierra, a hojarasca y pedernal. Bébelo algo fresco, sobre los 16 ºC estará bien y en copas grandes de tipo vertical sirviendo poca cantidad. Acompañará perfectamente muchos platos sabrosos e intensos de carne y verduras, pero sin duda su maridaje perfecto será algún plato burgalés como una rica «olla podrida» o un lechazo.

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